Una ironía: compartir el premio con Donald Trump
"Quizá comparta este premio con Trump”, bromeó ante quienes la felicitaban como invitándolos a que la aplaudieran aún más. Es que los periodistas y sus colaboradores estaban emocionados al enterarse de que el Comité de Oslo la había galardonado a "Navi" Pillay con el premio Nobel de la Paz 2026.
Pillay no solo dijo que todavía estaba sorprendida por el anuncio sino que así se la vió. Con una sonrisa que la ayudaba a disimular su timidez y sorpresa ante el anuncio.
"Speech!", se escuchó en la sala, la palabra en inglés que significa "discurso". Entonces, la premiada dedicó el reconocimiento a los “sobrevivientes de crímenes internacionales”. Su comentario sobre el mandatario estadounidense recordó lo ocurrido con la ganadora del Nobel de la Paz de 2025, la opositora venezolana María Corina Machado, quien posteriormente le entregó su medalla a Trump en la Casa Blanca
En 2025, María Corina Machado, ante los reclamos de Donald Trump, fue a la Casa Blanca y compartió la medalla del Nobel con el presidente de EE.UU. (Foto: Archivo)
Navi Pillay, la jurista que investigó crímenes internacionales
Nacida en Durban, Sudáfrica, Pillay construyó una extensa carrera en el ámbito judicial y de los derechos humanos. Fue presidenta del Tribunal Penal Internacional para Ruanda entre fines de la década de 1990 y principios de los 2000, organismo encargado de juzgar a los responsables del genocidio de 1994.
También se desempeñó como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014, desde donde impulsó iniciativas contra la discriminación y la violencia.
En los últimos años, integró la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, creada en 2021 por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Ese organismo investigó presuntas violaciones del derecho internacional en la región. En sus breves declaraciones de este día, no tuvo dudas: volvió a afirmar que lo sucedido en Gaza fue un "genocidio".
La relación de Trump con el Nobel de la Paz
El presidente estadounidense manifestó reiteradamente su interés en recibir el Nobel de la Paz y sostuvo que sus gestiones internacionales merecían ese reconocimiento. La decisión de otorgárselo a Pillay vuelve a colocar el premio en el centro de la discusión política, especialmente después del episodio protagonizado por Machado.
La broma de la jurista sudafricana introdujo una referencia directa a esa controversia durante la celebración del anuncio, mientras dedicó el galardón a las víctimas de crímenes internacionales.
En Israel, la premiación a Pillay enfureció a Netanyahu
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y la Cancillería de Israel cuestionaron con dureza la decisión de otorgarle el Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista sudafricana, quien encabezó una comisión de investigación de la ONU que concluyó que Israel cometió genocidio en Gaza. El Gobierno israelí rechazó esas conclusiones y acusó a la jurista de "promover una campaña de demonización contra el país".
Netanyahu caracterizó a Pillay como una "fanática" que construyó su carrera, según sostuvo, sobre la difusión de "acusaciones de sangre" contra Israel, una expresión históricamente asociada a acusaciones antisemitas.
El comunicado de la oficina del primer ministro también cuestionó el trabajo de Pillay en relación con el fiscal de la Corte Penal Internacional, Karim Khan, y acusó a ambos de impulsar un caso falso contra Israel.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí sostuvo que, si existiera un premio para las "mentiras, el odio y las acusaciones de sangre", Pillay sería una de las principales candidatas.
Al igual que el primer ministro israelí, la Cancillería calificó la decisión como una "instrumentalización grotesca" del Nobel para legitimar el odio y los prejuicios contra Israel. El ministerio fue más lejos: comparó la decisión con una reivindicación de Joseph Goebbels, el ministro de Propaganda de la Alemania nazi.
La furia del Gobierno israelí contra el Comité Nobel y la ganadora del premio tiene un origen puntual: Navanethem "Navi" Pillay estuvo al frente de la comisión de investigación de Naciones Unidas que examinó la situación de los habitantes de Gaza después de que Israel lanzara su campaña militar en represalia por los ataques terroristas del 7 de octubre de 2023 en su territorio.
El resultado de esa investigación fue y sigue siendo rechazado de plano por Israel. La controversia se centra en el informe, publicado en 2025, que concluyó que el Gobierno de Israel había cometido genocidio en Gaza. En Tel Aviv, además del rechazo total, se cuestionó la imparcialidad del organismo. También se acusó a organizaciones de ayuda de la ONU, como la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), de permitir que Hamas distribuyera la "ayuda humanitaria" entre sus milicias en lugar de destinarla a la población civil.
El informe de la ONU, que presentó Pillay sobre la situación en la Franja de Gaza en 2025, habló de genocidio y por eso fue rechazado totalmente por Israel. (Foto: Reuters)
Una conclusión devastadora sobre la situación en la Franja de Gaza
Cuando "Navi" Pillay presentó oficialmente el informe ante las Naciones Unidas, adelantó el tenor de lo investigado al señalar: "Está ocurriendo un genocidio en Gaza. Todavía no hemos investigado Palestina, pero lo haremos, porque esta es una comisión permanente, y señalamos a las tres personas que consideramos responsables".
Y señaló a tres integrantes del Gobierno y del Estado de Israel: "Dijimos que una es el primer ministro (el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu), otra es el presidente (el presidente israelí, Isaac Herzog) y la tercera es el exministro de Defensa (el exministro de Defensa israelí, Yoav Gallant)".
Y con la afirmación "Dado que actuaron como agentes del Estado, el Estado de Israel es responsable", la jurista acaba de ser duramente atacada por el primer ministro Netanyahu.
En cambio, el Comité Nobel defendió el reconocimiento a Pillay por su trabajo en favor del derecho internacional y advirtió sobre las presiones políticas que enfrentan las instituciones judiciales internacionales.