Detuvieron a uno de los peones y encontraron elementos con manchas de sangre
La investigación tuvo un nuevo avance este lunes, cuando el fiscal a cargo ordenó la detención de Ezequiel Bordón por presunto entorpecimiento de la investigación. El hombre se encargaba, junto con otro peón, de escoltar a Nancy hasta la escuela ubicada en el paraje El Malezal. Ambos habían sido demorados inicialmente como sospechosos.
Además, durante un allanamiento en la casa de uno de ellos, la Policía secuestró una camisa, una bombacha de campo y una cuchilla con manchas de sangre. Los elementos quedaron a disposición de los investigadores para determinar si las manchas corresponden a sangre humana y avanzar con las pericias.
La familia también había manifestado su preocupación por las pertenencias que quedaron en la escuela. Durante los primeros rastrillajes, Adán contó que vio prendas de vestir de su madre en el establecimiento, pero no encontró la bolsa transparente que ella había llevado.
El hijo mayor descartó que Nancy hubiera abandonado voluntariamente el lugar. “Mi madre no hubiese salido. Primero que yo y ella nos criamos en el campo, conocemos el peligro del campo, conocemos todo lo que significa vivir en el campo”, sostuvo en la entrevista con A24.
“Ella jamás saldría sola. Si no salió con algún conocido, algo pasó”, afirmó.
El último mensaje de Nancy Godoy
Nancy fue vista por última vez el martes 6 de octubre, cuando salió de su casa a las 6 de la mañana rumbo a la Escuela Rural N.º 626, en el paraje El Malezal. El último contacto que tuvo con su familia fue el día siguiente, el 7 de octubre, cuando le envió un mensaje a Sebastián, su hijo menor, a través de WhatsApp.
“Hola, bien. Allá”, escribió la docente a las 20.45. Según contó su hijo, ella solía responder con mensajes breves. Cuando intentó contestarle aproximadamente una hora después, ya no recibió respuesta. Desde entonces, el teléfono de Nancy quedó apagado.
La denuncia por su desaparición se presentó el 15 de octubre y desde entonces se desplegaron rastrillajes en una extensa zona de campos, montes y bañados. Las dificultades del terreno complican las tareas de búsqueda.
La escuela se encuentra en una zona rural de difícil acceso. Para regresar a su vivienda, Nancy debía recorrer unas seis horas a caballo y otras dos por caminos de tierra, por lo que habitualmente permanecía varios días en el lugar.
La familia también señaló que la docente conocía el terreno y que llevaba menos de tres meses en el cargo. Según sus allegados, mantenía contacto con un matrimonio que le prestaba caballos para trasladarse y con los peones que la acompañaban hasta el establecimiento.
Mientras continúan los operativos y las pericias sobre los elementos secuestrados, sus familiares insisten en que la búsqueda permita encontrarla con vida y esclarecer qué ocurrió desde el último contacto.