Sus dos únicos actores, Harris y la extraordinaria Lena Hall, salieron con premio, además de recibir el de mejor musical de reestreno y mejor iluminación musical.
Los cuatro premios de las grandes ganadores no pasaran a la historia de los Tony (el musical más premiado sigue siendo "Los productores", con doce estatuillas), pero sí lo hace Aura McDonald, que se llevó el premio a la mejor actriz no musical por interpretar a Billie Holiday "Lady Day at Emerson's Bar & Grill", convirtiéndose así en la actriz más premiada de estos premios.
Otro que llena vitrinas es Bryan Cranston, sobre todo este 2014, en el que ha combinado el reconocimiento final de su serie "Breaking Bad" con el Globo de Oro y el Emmy y, esta noche, el Tony por "All the Way", la obra política que además se convirtió en el mejor estreno musical de la temporada, que había sido visto en la sesión de mañana de hoy por Bill y Hillary Clinton.
Y los cuatro premios de interpretación principales se completaron con el reconocimiento a la emotiva recreación que Jessie Mueller hace de la cantante Carole King que hace en "Beautiful", que se llevó además otro premio técnico.
Quizá la gran sorpresa de la noche estuvo en la categoría de mejor reposición dramática. "The Glass Menagerie", un clásico de Tennessee Williams que prolongó su maldición en los Tony (nunca se ha llevado un gran premio en sus numerosos montajes), y tanto esta como "Twelfth Night", la mejor propuesta shakespeariana del año, fueron reducidas por "A Raisin in the Sun".
Mientras "The Glass Menagerie" se iba con el premio de mejor iluminación, "Tweflth Night" lograba el de mejor actor secundario (tercer premio para Mark Rylance, que también optaba a actor principal por "Richard III") y mejor vestuario no musical.
El resto de las obras se beneficiaron en la pedrea. A "Aladdin" solo le concedieron un deseo, el del Tony a mejor actor secundario en musical para el genio de la lámpara, James Monroe Iglehart, mientras que a "The Bridges of Madison County se llevó dos premios, mejor orquestación y mejor composición musical, ambos para Jason Robert Brown. Por ahí andaba Clint Eastwood celebrándolo.
La mejor coreografía fue de manera indiscutible para "After Midnight", la espectacular recreación del mítico Cotton Club que era la única esperanza, finalmente no cristalizada, de dar un toque latino a la ceremonia con un premio al mejor vestuario para Isabel Toledo que nunca sucedió.
El mérito escénico de convertir un teatro en un combate de boxeo granjeó un premio al mejor diseño escenográfico musical a "Rocky", el musical de , mientras que en el ámbito no musical fue el premio de consolación para "Act One", que partía como favorita pero solo se llevó este galardón.
Así, la única gran perdedora de la noche fue "Bullets over Broadway", que no cristalizó ninguna de las seis nominaciones que tenía, ni siquiera el libreto de quien, por descontado, no acudió a la ceremonia.
EFE