Al escuchar esas palabras, Fátima se mostró visiblemente movilizada y terminó quebrándose en vivo. “Esto no pasó hace dos días, es una separación de hace cuatro años, ya pasó un tiempo enorme y me duele”, comenzó diciendo.
La artista recordó que conoció a Norberto cuando tenía apenas 19 años y que atravesaron juntos una parte fundamental de sus vidas. “Me duele de la persona con la que estuve 22 años juntos, de muy chica, de los 19 años”, expresó entre lágrimas.
Fátima también manifestó su dolor porque, según sostuvo, actualmente se ponen en duda cuestiones que pertenecen a la intimidad de aquella relación. “Duele que, de pronto, del otro lado, estén poniendo en tela de juicio o pongan en duda cuestiones y digan mentiras”, lanzó.
En ese sentido, explicó por qué durante estos años intentó mantenerse alejada de las polémicas públicas. “Ustedes saben cómo soy, que siempre me llamé a silencio, siempre soy de poner paños fríos y no me gusta andar ventilando trapitos”, señaló.
“Los trapitos se lavan en casa, por lo menos lo que tiene que ver con lo de puertas adentro”, agregó, y remarcó que desde el comienzo buscó cerrar aquella historia sin escándalos: “Siempre la idea de mi parte fue separarnos en buenos términos, en paz”.
Sin embargo, el momento más fuerte llegó cuando se refirió al conflicto que mantiene con Marcos por la vivienda en la que reside. Completamente quebrada, Fátima reivindicó el esfuerzo que realizó desde muy joven para construir su carrera y conseguir sus bienes.
“Con esto no me estoy victimizando, simplemente digo que está a la vista de todo el mundo lo que he hecho”, sostuvo antes de lanzar una dramática frase: “Me quieren sacar la casa donde vivo. Mi casa, por favor”.
La denuncia pública de Fátima Florez contra su ex Norberto Marcos
“Trabajé y trabajo desde los 17 años, nadie me regaló nada. Me costó un huevo, me costó mucho todo, nadie me regaló nada”, continuó.
La humorista fue todavía más lejos y reveló otro episodio que, según contó, la tuvo muy preocupada: aseguró que también existió un conflicto alrededor de su nombre artístico.
“Me quisieron sacar hasta el nombre. En su momento estuve preocupadísima”, afirmó. Y agregó sobre la confianza que había depositado en quien fue su pareja y representante: “Yo le entregué mi carrera, mis contratos”.
Finalmente, Fátima reconoció el impacto emocional que atravesó durante aquella etapa. “Yo llegué rota a escena”, confesó entre lágrimas.
Pese a todo, cerró con un pedido para terminar definitivamente con las disputas y encontrar una salida al conflicto: “Me gustaría que se solucione todo rápido. Por favor, tengamos paz. Por respeto a los 22 años”.