-Básicamente jamás la mandarías a tu mama a mendigar a una esquina…-¡No, no! A veces le digo jodiendo que cuando le quieren hacer una nota por algo que cobre, pero se lo digo jodiendo, nada más, no le digo “anda a trabajar”. Si ella necesita le digo que agarre de mi guita, el famoso “después me lo devolvés” que no se devuelve nunca, igual cuando ella me da, no nos andamos reprochando “cuánto me debes”.
El más chico de los descendientes del genial Alberto Olmedo con la actriz todos los sábados a las 21 en la sala Colette del Complejo La Plaza se calza una peluca, una túnica y revive al mítico “Manosanta” de su padre, junto a la Tana y Jorge Troiani en la obra “Humor para todos y todas”.
“No quiero imitar a mi viejo, no es la idea ni se me cruza por la cabeza. Para hacer el sckech del ‘Manosanta’ no vi videos ni nada, solo algunas cosas puntuales pero nada más”, destaca, y agrega: “Esto lo hago como un juego, para despuntar el vicio. Ojo, como un juego pero muy seriamente y con respeto. Que sea hijo de un actor no significa que yo también lo sea o que me guste o que tenga el talento para serlo“.