El flan casero es uno de los postres más tradicionales, ideal para disfrutar después de una comida, acompañado de dulce de leche y crema.
Paulina Cocina compartió su receta de flan casero de huevo, con pocos ingredientes y un paso a paso sencillo para preparar este clásico postre con caramelo.

El flan casero de huevo se destaca por su textura suave y el caramelo dorado que le aporta un sabor único.
El flan casero es uno de los postres más tradicionales, ideal para disfrutar después de una comida, acompañado de dulce de leche y crema.
Con pocos ingredientes y una preparación sencilla, es posible conseguir un postre suave, cremoso y con el clásico caramelo dorado que le aporta un sabor inconfundible.
5 huevos
500 cc de leche
100 g de azúcar
Para el caramelo:
Entre 100 y 200 g de azúcar
(La receta corresponde al canal de YouTube de Paulina Cocina)
1. Preparar la mezcla: colocar los huevos y los 100 gramos de azúcar en un recipiente. Mezclar suavemente hasta integrar, sin batir en exceso ni generar espuma. Agregar la leche y revolver con cuidado. Para obtener una textura lisa y uniforme, pasar la preparación por un colador antes de cocinarla.
2. Preparar el caramelo: colocar entre 100 y 200 gramos de azúcar en una sartén y calentar a fuego medio hasta que se derrita y adquiera un tono ámbar. Evitar que se oscurezca demasiado, ya que puede quedar amargo. Verter el caramelo caliente en la flanera y mover el molde con cuidado para cubrir la base. Este paso requiere precaución porque el azúcar alcanza temperaturas muy elevadas.
3. Verter la preparación en la flanera: una vez distribuido el caramelo, incorporar la mezcla de huevos, leche y azúcar. Cubrir el molde con papel aluminio para evitar que la superficie se reseque durante la cocción.
4. Cocinar a baño María: colocar la flanera dentro de una fuente más grande con agua caliente y llevar al horno precalentado a unos 160 °C. Cocinar durante aproximadamente 45 minutos, aunque el tiempo puede variar según el tamaño y el material del molde. El agua debe cubrir parcialmente la flanera y mantenerse sin hervir intensamente.
5. Comprobar la cocción: introducir un cuchillo fino en el centro. Debe salir sin restos de mezcla líquida, aunque el flan puede conservar un ligero movimiento en el centro. Evitar prolongar la cocción innecesariamente para que no quede seco ni demasiado firme.
6. Dejar enfriar: retirar la flanera del baño María y dejar que el flan se enfríe por completo a temperatura ambiente. Después, llevar a la heladera durante varias horas para que tome consistencia.
7. Desmoldar y servir: pasar un cuchillo fino por los bordes para despegar el flan. Colocar un plato sobre la flanera, dar vuelta con cuidado y levantar el molde lentamente para que el caramelo cubra el postre.
1. Elegir ingredientes frescos. Los huevos frescos, la leche y el azúcar son la base de esta receta. La calidad de los ingredientes influye en el sabor y el resultado final.
2. Respetar las proporciones. Mantener las cantidades indicadas de huevos, leche y azúcar ayuda a conseguir una consistencia equilibrada, sin que el flan quede demasiado firme o excesivamente blando.
3. Evitar que el caramelo se queme. El azúcar debe alcanzar un tono ámbar. Si se oscurece demasiado, puede adquirir un sabor amargo. Es importante controlar el fuego durante toda la preparación.
4. Controlar la temperatura del horno. La cocción debe ser suave y pareja. Una temperatura demasiado alta puede provocar que el flan se cocine de manera irregular y que aparezcan agujeros en su interior.
5. Cocinar a baño María. Este método permite distribuir el calor de manera más uniforme y reduce el riesgo de que los bordes se cocinen demasiado rápido.
6. Respetar el tiempo de enfriamiento. Dejar enfriar el flan antes de refrigerarlo y mantenerlo varias horas en la heladera ayuda a que tome firmeza y facilita el desmoldado.
7. Desmoldar con cuidado. Separar suavemente los bordes con un cuchillo fino antes de dar vuelta el molde ayuda a evitar que el flan se rompa y permite que el caramelo se distribuya sobre el postre.