La torta de frutillas sin horno es una opción fresca y vistosa para disfrutar de un postre sin necesidad de usar el horno.
Una receta fácil y fresca que combina galletitas de vainilla, crema y frutillas en un postre sin horno.
La torta de frutillas sin horno es una opción fresca y vistosa para disfrutar de un postre sin necesidad de usar el horno.
La receta combina una base de galletitas de vainilla, un relleno suave, fruta fresca y una cubierta que completa la presentación. Requiere varias horas de refrigeración para alcanzar la consistencia adecuada antes de desmoldar y servir.
Para preparar esta torta en un molde desmontable de 20 cm de diámetro, se necesitan los siguientes ingredientes.
Para la mezcla cremosa de frutilla:
Frutillas frescas: 500 g, lavadas y sin cabo.
Azúcar: 150 g, aproximadamente 3/4 de taza.
Jugo de limón: 1/2 unidad.
Gelatina sin sabor: 14 g o 1 sobre comercial.
Agua a temperatura ambiente: 60 ml.
Crema de leche para batir: 500 ml.
Azúcar adicional para la crema: 1 cucharada.
Para el armado y la decoración:
Galletas tipo vainilla: 30 unidades aproximadamente.
Frutillas para el relleno y la cubierta: 500 g aproximadamente.
Azúcar impalpable: cantidad necesaria, opcional para espolvorear antes de servir.
(La receta corresponde al canal de YouTube "Miel House")
Preparar el molde y la gelatina
Tomar una tortera de 20 cm de diámetro con fondo desmontable y colocar un disco de papel manteca en la base para facilitar el desmolde.
Acomodar las galletitas de vainilla hasta cubrir la base y las paredes laterales del molde. Si es necesario, cortar algunas para adaptarlas al contorno y utilizar trozos más pequeños para cubrir los espacios libres de la base.
Colocar la gelatina sin sabor en un recipiente pequeño junto con los 60 ml de agua a temperatura ambiente. Dejar reposar durante unos minutos, hasta que se hidrate por completo y tome una consistencia firme.
Cortar los 500 g de frutillas destinados a la mezcla para facilitar el triturado.
Colocar las frutillas en el vaso de una licuadora o procesadora de mano junto con los 150 g de azúcar y el jugo de medio limón. Procesar hasta obtener un puré homogéneo.
Pasar la preparación a una cacerola y llevar a fuego bajo. Revolver de manera constante para evitar que se pegue o se rebalse.
Cuando alcance el punto de ebullición, cocinar a fuego suave durante 4 a 5 minutos.
Retirar del fuego e incorporar la gelatina hidratada. Mezclar enérgicamente hasta que se disuelva por completo en el puré caliente.
Dejar entibiar a temperatura ambiente antes de continuar con la receta.
Colocar los 500 ml de crema de leche para batir en un bol junto con una cucharada de azúcar.
Batir a mano con un batidor de varillas hasta obtener una consistencia espesa, pero todavía fluida, sin llegar a montarla por completo.
Incorporar de manera progresiva la preparación de frutillas, ya a temperatura ambiente, sobre la crema batida. Reservar una pequeña porción para la decoración final.
Mezclar con movimientos envolventes hasta obtener una preparación homogénea de color rosado.
Verter una capa fina de la preparación sobre las galletitas que cubren la base del molde.
Distribuir una capa uniforme de frutillas frescas cortadas, utilizando parte de los 500 g destinados al relleno y la cubierta.
Cubrir la fruta con otra porción de la preparación.
Colocar una nueva capa de galletitas de vainilla, recortándolas para cubrir los espacios libres.
Agregar otra capa delgada del relleno, seguida de frutillas cortadas y otra porción de la preparación.
Finalmente, incorporar el relleno restante y emparejar la superficie con una espátula.
Distribuir sobre la superficie la porción reservada para la decoración, formando hilos o el diseño elegido.
Colocar las frutillas frescas cortadas a la mitad sobre la cubierta.
Cubrir el molde con papel film o una bolsa plástica limpia para proteger la preparación de los olores de la heladera.
Llevar a la heladera durante un mínimo de 4 a 6 horas. Para obtener una mejor consistencia, se recomienda dejarla de un día para el otro.
Una vez que la preparación esté firme, retirar de la heladera y abrir el aro desmontable.
Retirar suavemente el papel manteca de la base.
De manera opcional, espolvorear azúcar impalpable sobre los bordes y las frutillas de la cubierta justo antes de cortar y servir.