Si bien los gatos son reconocidos por sus diversas habilidades, existe uno que se hizo famoso por una particularidad que a muchos puede resultarles sombría: es capaz de predecir la muerte y consolar a las personas que pronto fallecerán.
Si bien los gatos son reconocidos por sus diversas habilidades, existe uno que se hizo famoso por una particularidad que a muchos puede resultarles sombría: es capaz de predecir la muerte y consolar a las personas que pronto fallecerán.
El nombre de este particular animal es Oscar, quien dio muestras de su “don” en el Steere House Nursing and Rehabilitation Center, un geriátrico ubicado en Providence, Rhode Island.
Tan lejos llegó la fama de Oscar, que el Dr. David Dosa, investigador de salud en la Universidad de Brown y geriatra que trabaja con pacientes en Steere House, escribió un libro completo al respecto.
“Oscar era una especie de gato muy asustadizo”, le contó el Dr. Dosa a Crossroads Hospice sobre los primeros días de la mascota en ese geriátrico, en 2005.
“Realmente no le gustaba salir. Muchas veces lo encontrabas en el armario de suministros o debajo de una cama y no era hasta que alguien estaba cerca de la muerte que Oscar aparecía", agregó.
“Eventualmente, descubrimos después de que hizo esto varias veces que las personas con las que se estaba quedando generalmente eran las siguientes en morir. Se produjo una muerte, luego dos y, finalmente, alcanzó unas 20 o 30 muertes seguidas, momento en el que todos comenzaron a decir: 'Guau, esto es algo bastante único'", contó el doctor.
Al respecto, en más de 15 años, ya son un centenar de "aciertos" que Oscar acumula en relación con las personas que él anticipa que van a partir.
Las reacciones de las personas ante tal fenómeno varían. Algunas lo llaman a Oscar “el Ángel de la Muerte”; otros solo un ángel. Quizás Oscar cuente con algún tipo de conexión espiritual más allá de lo que los humanos aún tienen que descubrir. O, tal vez, los gatos y los perros puedan literalmente oler el futuro.
“Creo que, en última instancia, esa conjetura es tan buena como la mía”, especuló el Dr. Dosa, quien reveló cuál puede ser la razón que explique este fenómeno desde el punto de vista científico: “Es probable que esté respondiendo a algún olor cuando las células comienzan a descomponerse”.