Este inconveniente se relaciona con la presencia de microorganismos. Al incorporar percarbonato de sodio junto con el detergente, se optimiza la higiene del lavado, lo que ayuda a eliminar parte de las bacterias y otros microorganismos responsables de generar malos olores en la ropa.
2. Disminución de la transferencia de color entre prendas
Durante el lavado de ropa de color, pequeñas partículas de tintura o colorante pueden desprenderse de las fibras textiles. Aunque este fenómeno no siempre se percibe de inmediato, con el paso de los lavados los colorantes que quedan libres en el agua pueden depositarse sobre otras telas y provocar manchas o alteraciones en sus tonos originales.
De acuerdo con Fernández, el percarbonato de sodio libera oxígeno activo, que contribuye a oxidar los colorantes disueltos en el agua e impide que vuelvan a fijarse en otras prendas durante el ciclo de lavado.
3. Protección de los colores frente al cloro residual del agua corriente
El agua del suministro público suele contener compuestos clorados que se añaden para garantizar su potabilidad y mantenerla libre de microorganismos. Aunque la concentración de cloro en el agua de la canilla es muy baja, la exposición repetida durante múltiples lavados puede desgastar las fibras y deteriorar la intensidad de sus colores.
En ese sentido, el especialista sostiene que el percarbonato de sodio contrarresta este efecto al reaccionar directamente con el hipoclorito de sodio presente en el agua de red. Según explica, esta reacción neutraliza el cloro residual y libera oxígeno, lo que protege las telas del desgaste paulatino asociado a este elemento.
Cómo aplicar el percarbonato de sodio en el lavado
Para aprovechar estas propiedades, Fernández recomienda añadir una o dos cucharaditas de percarbonato de sodio junto con el detergente en cada carga de ropa.
Según el especialista, esta cantidad permite complementar la acción desmanchadora del producto con la reducción de los malos olores, la disminución de la transferencia de tinturas y la protección de los colores frente al deterioro asociado al agua corriente.