Una investigación de la Universidad de Edimburgo, Escocia, encontró que la inteligencia en la infancia podría estar vinculada a una vida más larga. Según el estudio coordinado por el investigador David Hill y publicado en la revista Genomic Psychiatry, existen factores genéticos compartidos que influyen tanto en la capacidad cognitiva temprana como en la longevidad, ofreciendo la primera evidencia genética molecular que respalda esta relación.
