2. Incorporar los ingredientes secos: añadir la sal, el azúcar y el polvo de hornear. Integrar todo con un tenedor.
3. Agregar los líquidos: en un recipiente aparte, batir el huevo con la leche. Hacer un hueco en el centro de la harina y verter la mezcla.
4. Amasar: integrar los ingredientes con un tenedor, desde el centro hacia afuera. Pasar la preparación a una superficie de trabajo enharinada y amasar de manera firme y continua durante 10 minutos, hasta conseguir una masa lisa y homogénea. Formar una bola.
5. Dejar reposar: cubrir la masa con film plástico y llevarla a la heladera durante 40 minutos.
6. Cortar el queso: mientras la masa reposa, cortar el queso en bastones uniformes de 7 cm de largo por 1,5 cm de ancho.
7. Estirar la masa: una vez transcurrido el tiempo de reposo, colocar la masa sobre la mesa y estirarla con un palo de amasar hasta formar un cuadrado de aproximadamente 35 x 35 cm y unos 2 mm de grosor. Emparejar los bordes con un cuchillo afilado.
8. Cortar las tiras: dividir la masa en tiras longitudinales de un poco más de 2 cm de ancho. Mantener cubierta con film la masa que no se esté utilizando para evitar que se reseque y pierda elasticidad.
9. Armar los tequeños: tomar una tira, estirarla suavemente hacia los costados y pincelarla con un poco de agua para facilitar la adherencia. Colocar un bastón de queso en un extremo, cubrir primero la punta y enrollar la tira en espiral alrededor del queso hasta cubrirlo por completo. Cerrar bien los extremos y la parte inferior para evitar que el relleno se escape durante la fritura. Hacer rodar suavemente cada unidad sobre la mesa para compactar la masa. Mantener los tequeños cubiertos con un paño limpio o plástico hasta cocinarlos.
10. Freír y escurrir: calentar abundante aceite en una sartén o cacerola profunda. Freír los tequeños hasta que estén dorados de manera uniforme. Retirarlos y colocarlos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite antes de servir.
Qué queso usar para los tequeños
El queso llanero es el tradicional para esta preparación, por su textura compacta y su sabor salado. Si no se consigue, se puede reemplazar por un queso semiduro, como gouda, provolone, manchego tierno o emmental.
No se recomienda el uso de quesos como el feta o el quartirolo lombardo, ya que su textura no ofrece las mismas características al fundirse. La elección del queso influye tanto en el sabor como en el resultado final.
Consejos para que los tequeños queden bien cerrados
Los bastones de queso pueden medir entre 5 y 8 cm de largo. Para lograr una buena cobertura, la tira de masa debe tener una longitud aproximada de cinco veces la del bastón. Así se puede envolver el relleno por completo y reducir el riesgo de que el queso se escape durante la cocción.
Los tequeños se disfrutan mejor recién hechos. Se pueden acompañar con mostaza y miel o salsa de ají dulce, entre otras preparaciones.