Este estudio, que les llevó más 20 años de trabajo, permitió armar un mapa interactivo, segmentado en los más de 52 mil radios censales en lo que se divide la Argentina donde, mediante una escala numérica que va del 0 al 10, muestran cuán bien viven sus residentes.
En ese sentido, aclararon que se toma en cuenta la situación ambiental, la cual puede impactar de manera negativa o positiva en los residentes. En el primero de los casos, se evalúo, por ejemplo, la propensión a sismos, inundaciones o sequías, mientras que en el caso de los segundos se tomaron en cuenta los denominados "recursos recreativos", tales como las playas, los espacios verdes, los teatros y los centros deportivos, entre otros.
Para este análisis, la ecuación que utilizaron los investigadores se dividió en un 60 % a los diversos componentes socioeconómicos y un 40 % a los ambientales.
“Para cada una de estas 525 unidades (en que fue dividido el territorio argentino) nosotros calculamos no sólo un número específico que indica la calidad de vida, sino que también hicimos mapas para cada uno de los componentes, socioeconómicos o ambientales, que forman parte del cálculo total”, profundizó Velázquez.
Para conocer cuál es la situación en cada una de las regiones del país, ingresá en este link: https://icv.conicet.gov.ar/