El máximo representante de la República Islámica de Irán en Argentina, Mohsen Soltani Tehrani, abandonó el territorio nacional tras cumplirse el plazo de 48 horas otorgado por la administración de Javier Milei.
La salida de Mohsen Soltani Tehrani fue confirmada por el canciller Pablo Quirno.
El máximo representante de la República Islámica de Irán en Argentina, Mohsen Soltani Tehrani, abandonó el territorio nacional tras cumplirse el plazo de 48 horas otorgado por la administración de Javier Milei.
La salida del funcionario, que había sido declarado persona “non grata”, fue comunicada por el canciller Pablo Quirno a través de sus redes sociales. “En cumplimiento de lo dispuesto por el Gobierno argentino, el ex encargado de Negocios a.i. de la República Islámica de Irán ya ha abandonado el territorio nacional”, expresó este sábado.
Con este desplazamiento, la misión diplomática iraní en Buenos Aires quedó sin su principal autoridad.
La medida fue el resultado de una escalada que comenzó el jueves pasado, cuando el Gobierno argentino decidió incluir a la Guardia Revolucionaria de Irán en el listado de organizaciones terroristas.
Como respuesta, el régimen de Teherán, a través de su embajada en Uruguay, sostuvo que la postura argentina es un “error estratégico” y una “ofensa imperdonable” que genera responsabilidad internacional para el Estado.
En tanto, la Cancillería argentina desestimó las denuncias, señalándolas como “falsas, ofensivas e improcedentes” y la calificó como una injerencia inaceptable en los asuntos internos del país.
Este distanciamiento se enmarca en el fuerte alineamiento de Argentina con las políticas exteriores de Estados Unidos e Israel, países que mantienen un conflicto abierto con el régimen persa. El presidente Milei ha sido enfático al calificar a Irán como un “enemigo”, vinculándolo directamente con los atentados a la Embajada de Israel (1992) y a la AMIA (1994).
Mientras tanto, se desconoce si Soltani Tehrani regresará directamente a Teherán o si será destinado a otra representación diplomática en la región, como Uruguay, donde Irán mantiene presencia.