A pesar de que las decisiones de Guaidó son anuladas por la justicia, por considerarlo en desacato, el Congreso aprobó una amnistía que elimina "la responsabilidad civil, penal, administrativa (...) de investigaciones, procedimientos, penas y sanciones" registradas desde el 1 de enero de 1999. O sea que abarcan las dos décadas del gobierno chavista.
Lo que quiere el autojuramentado presidente interino es quebrar el principal sostén de Maduro, las Fuerzas Armadas. Unas Fuerzas Armadas que, a pesar de que en la semana le mostró su lealtad absoluta, tiene algunas fisuras como la del agregado de Defensa de Venezuela en Washington, coronel José Luis Silva. Silva desconoció a Maduro como presidente e instó a los militares -en un video grabado en su despacho y difundido en Twitter- a respaldar a Guaidó.