Estudios podrían corroborar su gran influencia en las emociones, el apetito como en las funciones motoras, cognitivas y autonómicas del cuerpo. Sin embargo hasta el momento no existe información totalmente aprobada acerca de si esta sustancia química influye directamente o si tiene un papel general en el funcionamiento del sistema nervioso.
La serotonina, al encontrarse en todo el cuerpo e influir motora y psicológicamente, se dice que funciona como precursor de la melatonina, por la cual contribuye a regular los ciclos de sueño-vigilia del cuerpo y el reloj interno.
Funciones de la serotonina
La serotonina es conocida como la ‘hormona de la felicidad’, esta se encuentra en todo el cuerpo, por lo cual cumple diferentes funciones. Entre las más destacables se encuentra la regulación del apetito en donde la persona se llega a sentir satisfecho, regula la temperatura corporal y el deseo sexual.
A su vez es la encargada de controlar la actividad motora, las funciones cognitivas, la percepción, el mantenimiento y formación de la estructura ósea e inducción a la división celular. Por último, también participa en el mecanismo de regulación de la ansiedad, el miedo, la agresividad y la angustia. ¿Quién diría que tan solo una sustancia sería tan importante para el correcto funcionamiento del cuerpo humano?
Alimentos que aumentan la serotonina
Si bien existen otras técnicas y tratamientos para poder aumentar el nivel de serotonina en el cuerpo, mantener una dieta equilibrada también será una parte importante. Por ello hay alimentos que podrían aumentar el nivel de serotonina, tales son:
Estudios médicos podrían revelar, que consumiendo mayor cantidad de alimentos con triptofanos aumentaría el estado de ánimo. Estos triptófanos son alimentos que colaboran a la fabricación de serotonina, por lo cual aumentará sus niveles si se colabora con alguna otra actividad para tener una buena cantidad de esta sustancia en el cuerpo.
Otras investigaciones han comprobado que el consumo de estos aminoácidos que se encontraron en determinado alimentos, más otras actividades junto con el consumo de suplementos lograron aumentar la síntesis de serotonina en un porcentaje mayor que si solo se consume el ingrediente.
Algunos de los alimentos que podría decirse que contienen mayor cantidad de triptófano son los ricos en proteínas, como el pavo, el queso, arroz, el pollo, las legumbres,el salmón, productos derivados de la soja y los huevos.
Este color amarillo que se asocia a la felicidad, la alegría y el optimismo, presente en la banana o en los plátanos hará que aumente la serotonina y la persona regulará sus niveles hormonales. Sin embargo, estudios dictaminan que solo podrá mejorar el estado de ánimo si está serotonina contenida logra llegar al cerebro.
¿Qué pasa si los niveles de serotonina disminuyen?
Algunos datos que los médicos muchas veces comentan a la hora de realizar una consulta, es que el sexo masculino genera un 50% más de serotonina que el organismo de las mujeres, razón por la cual esta podrá sentir con mayor facilidad e intensidad los aumentos o descensos de esta hormona.
Los niveles normales de serotonina en sangre varían, en un rango normal y dependiendo del laboratorio en una cantidad de 50 a 200 ng/mL (0.28 a 1.14 µmol/L). Por ello cuando se tienen valores muy por debajo de esas cantidades el cuerpo se ve afectado y suelen aparecer enfermedades mentales como lo es la depresión, mayor estrés, la hiperactividad, la ansiedad, el autismo, la esquizofrenia, la agresividad, el insomnio e incluso suicidios.
Tratamiento para aumentar la serotonina
Si bien siempre es fundamental consultar con un especialista, existen algunas técnicas o actividades que colaborarán con el aumento de este neurotransmisor, como realizar ejercicios, lo que aumentará el bienestar y el autoestima como una actividad de relajación y estiramiento como yoga y streching. Mantener una dieta sana y equilibrada contribuirá en una pequeña porción.
Otra forma es la inducción al estado de ánimo e incluso colocar mayor cantidad de luz en los ambientes hará que sea motivador para aquella persona con niveles bajos de ‘felicidad’.