Desde temprano, estacionaron decenas de tractores, uno detrás de otro, a lo largo de las principales calles que confluyen en el barrio europeo de Bruselas, lo que causó caos de tránsito y por momentos paralizó el transporte público, informó la agencia de noticias AFP.
A principios de este mes, una manifestación similar derivó en violencia cuando los agricultores prendieron fuego a fardos de heno y tiraron huevos y petardos a la Policía cerca del lugar donde se reunían los gobernantes de los países de la UE.
Las protestas se enmarcan en una serie que afecta a varios países de la UE desde hace semanas,
El sábado, el presidente francés, Emmanuel Macron, fue recibido con abucheos y silbidos en la inauguración de la Feria Agrícola de París por agricultores que afirman que no está haciendo lo suficiente para apoyarlos.
España, Países Bajos y Bulgaria se han visto afectados por protestas recientemente.
Miles de agricultores se manifestaban también hoy en el centro de Madrid, la capital de España, donde volvieron a entrar con sus tractores para protestar contra las dificultades que atraviesa el sector en el país.
El movimiento ha cobrado impulso a medida que los partidos políticos hacen campaña para las elecciones europeas del 6 al 9 de junio, en las que se renovarán el Parlamento Europeo y las principales autoridades del bloque, incluyendo al presidente de la poderosa Comisión Europea.
Las protestas ya ha tenido resultados. A principios de este mes, la comisión, el poder ejecutivo de la UE, archivó una propuesta antipesticidas en una concesión a los agricultores, que constituyen un importante grupo de votantes.
Al otro lado de las vallas en Bruselas, los ministros estaban deseosos de demostrar que estaban escuchando los reclamos.
La Presidencia de la UE, actualmente ocupada por Bélgica, reconoció que las preocupaciones de los agricultores incluyen la carga de respetar las políticas ambientales, una caída en la asistencia del sistema de subsidios agrícolas del bloque y el impacto de los ataques de Rusia a los suministros de granos de Ucrania.
Escuchamos claramente sus quejas, dijo David Clarinval, ministro de Agricultura de Bélgica.
Aun así, les instó a abstenerse de la violencia.
"Podemos entender que algunos se encuentren en circunstancias difíciles, pero la agresión nunca ha sido una fuente de soluciones", dijo.
El Ministro de Agricultura francés, Marc Fesneau, dijo a los pocos periodistas a los que la Policía permitió entrar al edificio de la UE que "es necesario enviar señales inmediatamente para decirles a los agricultores que algo está cambiando, no sólo a corto plazo, sino también a medio y largo plazo".
El Ministro de Agricultura irlandés, Charlie McConalogue, dijo que la prioridad debe ser reducir la burocracia administrativa y introducir cambios en la Política Agrícola Común (PAC) de la UE.
La UE debería garantizar que las políticas sean sencillas, proporcionadas y lo más simples posible para que las implementen los agricultores, dijo.
McConalogue subrayó que "respetamos el trabajo enormemente importante que los agricultores realizan todos los días en términos de producción de alimentos".
Otro motivo de la ira de los agricultores europeos es que consideran insuficiente una propuesta de la Comisión Europea para limitar determinados segmentos específicos de las importaciones agrícolas desde Ucrania, que se benefician de exención tarifaria.
Este aspecto es particularmente sensible en Polonia, donde productores agrícolas bloquean el ingreso de los cereales ucranianos y hasta han arrojado a las vías un cargamento de unas 160 toneladas de maíz provenientes de Ucrania.
Agricultores polacos bloquearon ayer un paso fronterizo con Alemania para protestar contra la UE, pero hoy se retiraron, informaron autoridades.