Hamas pide desde hace semanas un cese el fuego total y la retirada de las fuerzas israelíes de Gaza, demandas que Netanyahu desestimó, aunque afirmó estar abierto a un cese temporal de su operación militar, que tiene como objetivo "aniquilar" al movimiento islamista.
Egipto, Qatar y Estados Unidos ofician de mediadores, al igual que en la tregua de una semana alcanzada a finales de noviembre, en la que se canjeó a más de 100 rehenes retenidos en Gaza desde el 7 de octubre por unos 240 palestinos presos en Israel.
El conflicto estalló ese día cuando milicianos de Hamas lanzaron un sorpresivo ataque en el sur de Israel en el que mataron a unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, y secuestraron a unas 240, entre ellas una veintena con nacionalidad argentina.
Tras el canje de noviembre, las autoridades israelíes calculan que aún hay 130 rehenes en Gaza, de las cuales 30 habrían muerto.
En respuesta al ataque, Israel lanzó una ofensiva aérea y terrestre que ya provocó 29.606 muertos en Gaza, en su gran mayoría civiles, según el Ministerio de Salud del territorio palestino, gobernado desde 2007 por Hamas.
El grupo islamista denunció hoy que el ejército israelí lanzó más de 70 bombardeos contra Deir al Balah, Khan Yunis y Rafah, en el centro y sur de Gaza, en ataques en los que murieron al menos a por lo menos 92 personas en las últimas 24 horas, según la agencia de noticias AFP.
El ejército israelí dijo que estaba "intensificando las operaciones" en Khan Yunis, donde se concentran los combates desde hace unas semanas, y que realizó una operación en "la residencia de un alto cargo de inteligencia militar" de Hamas.