“Sinceramente, si yo fuera tú, lo reconsideraría”, dijo Trump que le comentó a la funcionaria durante la mañana del viernes.
El mandatario explicó que volverían a hablar cuando regresara a la Casa Blanca y sostuvo que la decisión final quedaría en manos de ella. Sin embargo, sus declaraciones reflejaron un escaso respaldo a la continuidad de la secretaria de Prensa.
“Katie, ¿necesitas esto? No creo que lo necesites”, afirmó Trump al recordar la conversación.
Aunque describió a Zacharia como una colaboradora leal y sostuvo que había recibido un trato injusto por parte de los medios, el presidente también reconoció que el puesto podía no ser adecuado para ella.
“Quizás esto no sea para ella”, admitió.
Las dudas sobre su experiencia y su desempeño
Zacharia había llamado la atención de Trump por sus intervenciones como comentarista conservadora en televisión. Su designación se concretó después de que otros candidatos quedaran fuera de consideración debido a declaraciones críticas que habían realizado sobre el presidente.
Trump sostuvo que Katie Zacharia había recibido un trato injusto por parte de los medios. (Foto: Reuters)
Sin embargo, su paso por la sala de prensa estuvo marcado rápidamente por las dificultades para responder a los periodistas. Durante su primera aparición ante el podio de la Casa Blanca, el martes, se mostró nerviosa y contestó apenas tres preguntas.
Ese desempeño, sumado a los cuestionamientos sobre su trayectoria profesional, aumentó el escrutinio sobre la funcionaria tanto en los medios de comunicación como entre integrantes del entorno presidencial.
La salida de Zacharia puso fin a una gestión excepcionalmente breve al frente de la comunicación oficial de la Casa Blanca y dejó expuestas las dudas sobre su idoneidad para desempeñar una función central en la relación del Gobierno con la prensa.