Ramón Dupuy declaró ante la Justicia de Corrientes. (Foto: archivo)
El acusado le solicitó autorización para mencionar su nombre y el de la Fundación Lucio Dupuy con el objetivo de “abrir las puertas mucho más rápido” y facilitar su participación en la zona donde había desaparecido el niño. “Si vas por los chicos, sí podés nombrarme. Ahora, por los adultos no, no vayas por los adultos porque yo no te voy a apoyar”, recordó Dupuy sobre la condición que le impuso.
El testigo explicó que Cañete se había presentado como abogado, aunque reconoció que nunca comprobó si tenía matrícula profesional. También señaló que el contacto entre ambos se había limitado a llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp y un encuentro anterior en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, donde habían intervenido en una situación relacionada con menores de edad en un hogar.
“Yo confié en la palabra de Cañete, que decía que iba a cuidar a los niños, nada más, y en la ayuda de buscar a Loan”, sostuvo. Dupuy remarcó que nunca viajó a Corrientes y negó que la fundación hubiera participado formalmente de las actividades desarrolladas por el grupo investigado.
La denuncia por una supuesta donación
Uno de los momentos más relevantes de la declaración estuvo relacionado con una supuesta donación de $2.800.000 que el intendente de 9 de Julio habría realizado a la Fundación Lucio Dupuy. El abuelo de Lucio aseguró que tomó conocimiento de esa información a través de los medios y sostuvo que el dinero nunca ingresó a la organización. “Me cansé de llamarlo al intendente”, manifestó ante el tribunal.
Además, explicó que su abogado envió una carta documento al municipio y al Concejo Deliberante para solicitar explicaciones, pero aseguró que no obtuvo respuesta. Dupuy también contó que posteriormente vio comprobantes de gastos abonados por la intendencia que, según su interpretación, contradecían la versión difundida sobre el destino de los fondos.
Alan Cañete, uno de los acusado por entorpecer la investigación. (Foto: archivo)
Al referirse a la actuación de las personas investigadas, expresó su indignación y recordó que “con los niños no se lucra”. Sin embargo, cuando le preguntaron si consideraba que el grupo había obtenido beneficios económicos mediante la situación de los menores, evitó realizar una acusación categórica.
Qué dijo sobre el dinero que envió a una de las acusadas
Durante su testimonio, Dupuy reconoció que organizó una colecta solidaria mediante TikTok para ayudar a los menores que, según le habían informado, se encontraban desatendidos en Corrientes. “Juntamos unos pesos, no muchos tampoco, pero se lo giramos a la doctora Cutaia para que comprara mercadería para llevarle a los chicos”, explicó.
El dinero fue recaudado a través de redes sociales, recibido mediante el teléfono de su esposa y posteriormente transferido a la cuenta de Elizabeth Cutaia, otra de las imputadas, por indicación de Cañete. También aseguró que la recaudación no se había efectuado a través de los canales institucionales de la fundación, sino de manera particular.
Otro de los puntos abordados durante la audiencia fue el alojamiento de familiares de Loan y otros menores en el hotel Despertar del Iberá, ubicado en 9 de Julio. Dupuy negó haber participado en la organización de los traslados, la distribución de habitaciones o las decisiones relacionadas con la permanencia de los chicos en el establecimiento.
Según declaró, Cañete le había informado que el intendente local había facilitado el hotel para asistir a los menores. “La asociación no tiene nada que ver. Yo le dije a Cañete que sí me podía nombrar a mí, si iban a cuidar los chicos. La asociación nunca intervino en nada allá en Corrientes”, insistió.
La declaración se realizó por videoconferencia desde una sede judicial de La Pampa. (Foto: archivo)
El mensaje sobre Laudelina Peña
Durante el interrogatorio, Dupuy reveló otro episodio relacionado con su comunicación con Alan Cañete. Al ser consultado sobre los mensajes que había recibido durante la investigación, recordó que el acusado le escribió para comunicarle una detención.
“La metimos presa a Laudelina”, fue la frase que, según su testimonio, le envió Cañete en referencia a Laudelina Peña. El abuelo de Lucio también explicó que se enteró por televisión de las detenciones de los integrantes del grupo investigado.
A partir de ese momento, aseguró que intentó obtener explicaciones de Cañete y Cutaia, pero la comunicación con ambos se interrumpió. Según relató, la organización perdió el respaldo de un donante que tenía previsto financiar una sede destinada a brindar atención psicológica y social a niños de La Pampa y provincias vecinas.
“Estoy a punto de deshacerme por esto”, expresó al describir el impacto emocional que le provocó la situación. Durante el interrogatorio de la defensa, uno de los abogados le preguntó si podía afirmar, por conocimiento personal, que Alan Cañete había cometido alguna irregularidad en 9 de Julio. “No, no puedo asegurar”, respondió Dupuy.
La investigación paralela alcanza a diez personas acusadas de presuntas maniobras para obstaculizar la búsqueda del niño, además de otros delitos. Entre los principales imputados aparecen Alan Cañete, Elizabeth Cutaia, Nicolás Gabriel Soria y el psicólogo Esteban Federico Rossi Colombo, entre otros.