En ese establecimiento trabajaba Nancy Godoy como docente y directora suplente, por lo que el vínculo del sospechoso con el lugar resulta central para los investigadores.
Según los testimonios incorporados al expediente, Zarza habría permanecido en un puesto rural conocido como “tapera”, ubicado a unos 150 metros de la escuela, durante las horas previas a la desaparición.
Ese dato forma parte de los elementos que los fiscales analizan para reconstruir lo sucedido y establecer si el capataz tuvo participación en un eventual crimen.
La nueva hipótesis judicial apunta a que la docente pudo haber sido víctima de un femicidio. Sin embargo, todavía resta conocer los resultados de las pericias y las pruebas que fundamentarán las acusaciones durante las audiencias correspondientes.
Nancy Godoy. (Foto: archivo)
Cinco detenidos y una investigación que cambió de rumbo
Las últimas dos detenciones se sumaron a las de Rosa Leguizamón, Nahuel Rojas y Ernesto Ezequiel Bordón, quienes ya estaban bajo investigación por sus presuntas vinculaciones con la desaparición.
Leguizamón y Rojas, una pareja de puesteros que vive cerca de la escuela, habían sido detenidos por presunto encubrimiento agravado, después de que los investigadores detectaran contradicciones en sus declaraciones.
En particular, los fiscales analizaron el relato de Leguizamón, quien habría mantenido contacto con la docente durante sus últimos días en la estancia.
Una de las líneas de investigación examina si la mujer proporcionó información falsa sobre los movimientos de los trabajadores rurales y las posibilidades de regresar desde el establecimiento hacia la ciudad de Esquina.
La Justicia intenta determinar si esas contradicciones fueron simples inconsistencias o si existió una maniobra destinada a ocultar información relevante.
Por su parte, Bordón fue detenido anteriormente por presunto falso testimonio o entorpecimiento de la investigación. Su abogado, Norberto Codazzi, denunció que el trabajador habría sido golpeado y torturado para que brindara información sobre un supuesto asesinato. El defensor también cuestionó la validez de las declaraciones atribuidas a su cliente.
Encontraron prendas que podrían pertenecer a Nancy Godoy
En paralelo con las detenciones, los investigadores realizaron nuevos allanamientos para buscar elementos que permitan reconstruir los últimos movimientos de la docente. Uno de los procedimientos se concretó en una vivienda vinculada con Rosa Leguizamón, en la localidad correntina de Sauce. Allí, los efectivos encontraron una campera negra y dos alpargatas que podrían pertenecer a Nancy Godoy.
Las prendas serán exhibidas a los familiares para que intenten reconocerlas y, posteriormente, podrían ser sometidas a pericias.
En procedimientos anteriores también se habían secuestrado cuchillos y prendas de vestir con manchas rojizas. Los especialistas deberán determinar si se trata de sangre humana y si existe alguna vinculación con la investigación.
La Justicia tomará muestras de ADN a familiares de la docente
Otra de las medidas previstas por los fiscales consiste en obtener muestras de ADN de una hermana y de uno de los hijos de Nancy Godoy. El objetivo es contar con material genético de referencia que permita realizar comparaciones ante un eventual hallazgo de restos humanos durante los rastrillajes.
Además, trascendió que el estudio jurídico de Fernando Burlando asumirá la representación de la querella, en una causa que mantiene en vilo a la comunidad de Esquina.
Cómo fueron las últimas horas conocidas de Nancy Godoy
Nancy Estela Godoy salió de su casa el 6 de octubre para dirigirse a la Escuela Rural N.º 626, donde trabajaba como directora suplente.
El establecimiento está ubicado en una zona de difícil acceso del paraje El Malezal. Para llegar, la docente debía atravesar sectores rurales de la estancia El Curupí y completar parte del recorrido a caballo.
El último contacto conocido con su familia ocurrió el 7 de octubre, cuando intercambió mensajes de WhatsApp con uno de sus hijos. Desde entonces, sus allegados no volvieron a recibir noticias certeras sobre su paradero.
La familia aportó audios y otros registros a la Justicia para intentar reconstruir el recorrido de la mujer. También expresó dudas sobre algunas de las declaraciones brindadas por personas que trabajaban en la estancia.