Asimismo, Sunak destacó la importancia de que Israel respete el derecho internacional humanitario y proteja tanto la infraestructura civil como los edificios sanitarios y dedicados al alojamiento de refugiados, a la par que garantiza que Naciones Unidas tenga acceso a los civiles más necesitados.
En lo relacionado con la situación en Cisjordania, Sunak puso de manifiesto la importancia de "evitar exacerbar las tensiones y socavar la seguridad" en este territorio, y finalmente reiteró el compromiso de Londres con la solución de la creación de dos Estados, "el mejor medio para lograr una paz y estabilidad duraderas".
Más allá de esto, Sunak reafirmó su "continuo apoyo" al derecho de Israel a "defender a su pueblo contra el terrorismo de Hamas" y a garantizar su seguridad a largo plazo.
Al mismo tiempo, ambos mandatarios coincidieron en que la milicia palestina no debe desempeñar "ningún papel" en el futuro gobierno de la Franja de Gaza.
Por otro lado, Sunak destacó el compromiso de Reino Unido con la seguridad fronteriza de Israel, razón por la que Londres está "apoyando los esfuerzos para reducir la situación en la frontera norte de Israel con Líbano y evitar más conflictos o amenazas a los ciudadanos israelíes".
Los líderes también debatieron cuestiones regionales, y el Primer Ministro expuso cómo el Reino Unido está apoyando los esfuerzos para desescalar la situación en la frontera norte de Israel con Líbano y evitar nuevos conflictos o amenazas a los ciudadanos israelíes, según se detalló en el comunicado del gobierno.
La guerra comenzó cuando milicianos de Hamas infiltrados en Israel mataron el 7 de octubre a unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, y se llevaron consigo de rehenes, en su huida, a otras 240, incluyendo una veintena con nacionalidad argentina.
Israel respondió al ataque con una de las campañas militares más mortíferas y destructivas de la historia reciente, que ha dejado al menos 28.663 palestinos muertos y 68.395 heridos en Gaza, según el Ministerio de Salud local.