"Por mucho tiempo evitaba verlo. Cada vez que lo hacía volvía a mi casa con una tristeza que me atravesaba el pecho. Viví con mi familia 10 años en otro país y cuando me separo inmediatamente vuelvo a Argentina", se sinceró la exmodelo.
Ana Paula Dutil y su profunda tristeza al separarse de Emanuel Ortega
Ana Paula Dutil explicó que le costó varios meses abrir las cajas de la mudanza después del final de su relación con Emanuel Ortega y la reorganización a nivel familiar.
"La mudanza también fue un duelo. No solo era el mío, mis hijos también duelaban. Amigos, lengua, y yo que apenas conmigo tenía que sacar fuerzas para acompañarlos", comentó laexmodelo.
"El día que llegó todo al puerto, porque la mudanza se hizo en barco, fuimos los dos a buscar nuestras cosas. Yo estaba ahí parada, mirando todo, muy frágil, muy delgada, casi rota. Apenas podía mantenerme en pie. Me llevó 9 meses abrir las cajas. Todo eran recuerdos y todo dolía. Hasta que tuve que dejar mi dolor de lado y hacerlo por mis hijos. Ellos, al igual que yo, necesitábamos más que nunca rearmar nuestro hogar", recordó.
Y en ese sentido, Ana Paula Dutil explicó las cosas que dejó de hacer para que no le traigan recuerdos de quien fue su pareja durante dos décadas.
"Por mucho tiempo no pude escuchar música. Mi música era también su música, y viceversa. Cada canción me lo traía de nuevo. Dormía con una montaña de almohadas para no sentir la ausencia y obviamente dejé de hacer todos los que eran rituales de la pareja: desayunos en la cama, mirar series. Hubo una, muy buena, que empecé con él y cuando llegaron temporadas nuevas no pude seguirla. Recuerdo que era el plan del domingo a la noche: comer en la cama y mirar esa serie que tanto nos gustaba", comentaba con la voz entrecortada.
Sobre el momento del divorcio, Ana PaulaDutil reflexionó: "Cuando todo parecía asumido y aceptado, llega el día de hablar del divorcio. Había que hacerlo, y aunque fuera solo cuestión de papeles, eso también dolió. Pero fue la frutilla de la torta, ya está, no podía pasar nada más".
"Y en realidad hubo algo más: un día, uno de mis hijos me pide ayuda para cuidar a los hijos de la pareja de su papá. En ese momento pensé ¿No será mucho?, pero lo hice, y con mucho amor, y a diferencia del resto de los acontecimientos, este fue uno de los que que me hizo ascender, y entendí que tenía que estar dispuesta a renunciar a una parte de mi para duelar lo perdido", concluyó visiblemente conmovida por aquel entonces.