"A raíz del ataque la víctima sufrió una lesión punzo cortante en tórax, que le causó la muerte por shock hipovolémico grave e irreversible a nivel abdominal", determinó la autopsia que fue incorporada al expediente judicial.
Los investigadores a cargo del fiscal Viego determinaron que el agresor había sido la expareja de la víctima "en un contexto de violencia de género basado en una relación desigual de poder entre un hombre y una mujer".
Tras el episodio y según los investigadores Torres escapó de Pigüé y se trasladó a la localidad de Almirante Brown, donde había alquilado una vivienda y en la que permanecía prófugo y finalmente fue detenido.
El crimen se dio a conocer luego de que familiares de la mujer alertaran a la Comisaría de la Mujer y de la Familia de que no tenían novedades de ella y que podría haber estado con su expareja, Torres.
Ante esas circunstancias, los agentes de la comisaría local se dirigieron al domicilio del sospechoso y encontraron el cuerpo sin vida de Romero Candia, mientras que no se hallaron rastros del presunto femicida.
Según se indicó, la víctima presentaba una puñalada mientras que había manchas de sangre en el piso y hasta en las prendas de vestir.
"Tras haber sido detenido a fines de enero, Torres se negó a declarar ante el fiscal Jorge Viego en la causa caratulada como "homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género".