3. Derretir la glicerina: se coloca la base vegetal en un recipiente a baño maría y se calienta hasta que quede completamente líquida.
4. Incorporar el polvo: se agrega la yerba triturada a la glicerina fundida y se mezcla de manera constante para distribuirla de forma pareja y evitar la formación de grumos.
5. Añadir la miel: se incorpora una pequeña cantidad y se revuelve nuevamente hasta integrarla con el resto de los ingredientes.
6. Verter en los moldes: se vuelca la preparación todavía líquida en los recipientes elegidos y se deja enfriar hasta que se solidifique. Una vez que las barras estén firmes, se desmoldan.