La elaboración de productos de higiene caseros gana cada vez más popularidad frente a las opciones industriales por su simpleza y origen natural. En este tipo de preparaciones, los aceites esenciales de eucalipto y menta se utilizan de forma habitual por su aroma fresco y por la presencia de compuestos que, en estudios de laboratorio, han mostrado actividad frente a ciertas bacterias comunes. Esto explica su amplio uso en cosmética y productos de cuidado personal.
