Sin embargo, la alegría fue efímera. Al poco tiempo, se descubrió que la noticia sobre la aparición de Loan era falsa. La vecina intentó contactar nuevamente a Laudelina, pero no recibió respuesta. Este episodio aumentó la angustia y desorientación entre los residentes de El Algarrobal.
En medio de la desesperada búsqueda, Eugenia, otra vecina de 9 de Julio, se convirtió en una pieza clave al descubrir el botín de Loan, un calzado que los fiscales posteriormente catalogaron como “prueba plantada”. Eugenia se unió de manera espontánea a las labores de búsqueda junto con Laudelina, la tía del menor. Describió el momento del hallazgo como uno que inicialmente generó esperanza: “Fue un momento de alegría cuando encontramos el botín, todos pensamos que estábamos cerca de encontrar al niño”.
No obstante, este hallazgo planteó más preguntas que respuestas, y las investigaciones subsiguientes revelaron la complejidad y los posibles engaños involucrados en el caso.
La comunidad de El Algarrobal sigue en vilo, con la esperanza de esclarecer la verdad detrás de la desaparición de Loan Danilo Peña. La detención de Laudelina y la revelación de los detalles sobre la búsqueda han sacudido a los residentes, que continúan esperando respuestas y justicia para el pequeño Loan.