El crucero Coral Princess arribó al puerto de Buenos Aires con 1762 personas a bordo, de los cuales sólo 42 son argentinos, quienes podrán descender pero siempre cumpliendo con la "cuarentena obligatoria."

El crucero Coral Princess arribó al puerto de Buenos Aires con 1762 personas a bordo, de los cuales sólo 42 son argentinos, quienes podrán descender pero siempre cumpliendo con la "cuarentena obligatoria."
La embarcación amarró a la 1.30 de la madrugada y a partir de esa hora, comenzó la inspección sanitaria a todos los pasajeros y se constató que no presentan ningún tipo de síntomas compatibles con COVID-19.
El problema surge ya que debido al decreto firmado por le Presidente ante la emergencia de coronavirus, los extranjeros no pueden ingresar y permanecer en el país, por lo que estudian otra alternativa.
En un principio se pensó en trasladarlos hacia el aeropuerto de Ezeiza para que cada uno regrese a su país de origen, pero ante la cancelación de vuelos, se está evaluando qué hacer.
En un principio se pensó en trasladarlos hacia el aeropuerto de Ezeiza para que cada uno regrese a su país de origen, pero ante la cancelación de vuelos, se está evaluando qué hacer.
Una de las posibilidades es que la embarcación vuelva a Brasil, donde sí hay vuelos disponibles para que puedan regresar a sus casas.
El Coral Princess había zarpado el 10 de marzo desde Punta Arenas (Chile) con 1.700 turistas, unos 650 estadounidenses, más de 400 europeos, 43 argentinos y grupos de otras nacionalidades.