ver más
historias

Las mejores heladerías de Buenos Aires: excusa para disfrutar del verano

07 de enero de 2020 - 16:59
Las mejores heladerías de Buenos Aires: excusa para disfrutar del verano

La ciudad porteña se viste de amarillo y naranja con los atardeceres del verano. Sin embargo, más allá de la bella postal, las temperaturas pueden alcanzar los 40º de sensación térmica, lo que puede resultar un tanto agobiante para muchos habitantes y turistas. Las mejores heladerías de Buenos Aires son una excusa perfecta para pasear, degustar un dulce delicioso y recorrer barrios escondidos.

Con el paso del tiempo, muchas cadenas de las mejores heladerías de Buenos Aires se han instalado e incrementado su número de sucursales en todas las comunas de la ciudad. Según registros oficiales, el consumo de helado artesanal se ha elevado en un 35% en los últimos dos años, (cifra que motiva a las principales marcas a incorporar nuevas sedes y variedades de sabores).

El concepto de “tomar helado” se ha modificado muchísimo: la nueva cultura heladera representa mucho más que comprar un balde o un vaso y saborear el postre. La comodidad del lugar, la ambientación, la propuesta de marca y la variedad de innovaciones en combinaciones de gustos es un plus que los consumidores dejan claro que valoran.

Entonces, la motivación de compra ya no solo pasa por la calidad del producto en sí o los ingredientes con los que es elaborado, sino por la propuesta global y el tipo de experiencia que la heladería ofrece.

Afortunadamente, las marcas argentinas han encontrado un valor diferencial para cada una de sus ofertas, brindándole al público la posibilidad de elegir entre propuestas muy diversas entre las que puede intercalar para no aburrirse y encontrar exactamente lo que busca.

Y es que se trata de un país muy rico en todos los recursos necesarios para construir una marca de helados perfecta: potencial creativo en la propuesta de marca, materiales orgánicos de gran calidad, variedad y sabor, aparatos publicitarios exitosos y en movimiento, maestros heladeros y referentes gastronómicos de gran trayectoria profesional y posicionamiento a nivel global.

Con todo esto, resultaría imposible no generar una lista con las mejores heladerías de Buenos Aires y su variedad de ofertas.

Un breve paneo sobre la historia y el origen del helado

Todo se remonta al año 1660, en el que el italiano Procopio inventó una máquina que mezclaba de forma perfectamente pareja las frutas, el azúcar y el hielo, con lo que se obtenía una verdadera crema helada, similar a la que hoy se comercializa como helado.

El origen de los helados es muy antiguo. Algunos sostienen que los antiguos romanos son los inventores del "sorbete", para lo cual utilizaban nieve, frutas y miel. En teoría, el emperador Nerón (que da nombre a muchas cadenas de heladerías en la actualidad) hacía traer nieve de los Alpes para que le preparasen esta bebida helada.

Otra corriente le atribuye el invento a los chinos quienes, supuestamente, muchos siglos antes de Jesucristo, ya mezclaban la nieve de las montañas con miel y frutas. En la corte de Alejandro Magno, se enterraban en la nieve ánforas conteniendo frutas mezcladas con miel para conservarlas mejor y se servían heladas.

Pero la información más certera es la que pone como protagonista a Procopio, quien abrió en París el "Café Procope", donde además de café se servían helados y así se popularizó el postre cremoso que hoy se disfruta tanto y es un clásico de la gastronomía.

Durante muchos años los heladeros italianos guardaron celosamente el secreto de preparación de los helados, aunque como vendedores ambulantes lo difundieron por toda Europa. Para el siglo XVIII, las recetas de helados empezaron a incluirse en los libros de cocina.

Particularmente en lo que refiere a Argentina, hasta mediados del siglo 19, el hielo llegaba desde Inglaterra o los Estados Unidos en barras envueltas en aserrín. Los primeros en servir refrescos “helados” para soportar las altas temperaturas del verano porteño fueron el "Café de París", el "Café de las Armas" y el "Café de los Catalanes".

Con el paso del tiempo y un recorrido paulatino fueron apareciendo las primeras heladerías que se dedicaban exclusivamente a comercializar las cremas y aguas sin vender ninguna otra cosa.

Algunas de las mejores heladerías de Buenos Aires

La firma Rapa Nui, de origen patagónico, ofrece cremas densas con materiales autóctonos de dicha región. Los frutos rojos son, sin dudas, su materia prima destacada. Las mezclas son de autor y nada convencionales: glaseados de coco, merengue italiano con frutas y reproducción de tortas de invierno como tiramisú y lemon pie. ¿Su joya destacada? Los “Franui”, pequeñas frambuesas naturales recubiertas en chocolate amargo o chocolate con leche, listas para comer como bocadillos frescos.

Lucciano’s, es una cadena de heladerías famosa por sus paletas con formas de animales, tabletas de chocolate y combinaciones exquisitas y refrescantes. Es tal vez la principal competencia de Guapaletas, una marca similar que comenzó su unidad de negocio mucho tiempo antes.

Clásicos como Freddo y Munchi’s se caracterizan por ser comandadas por maestros heladeros expertos en la confección del helado perfecto. Sus gustos más tradicionales siguen siendo los favoritos de familias enteras. Hay una gran cantidad de sucursales repartidas en muchos barrios.

Compartir
Facebook
Twitter
Whatsapp
Se habló de

Noticias más leídas

Más sobre Actualidad