Al ser notorios sus síntomas, una enfermera escolar le pidió
a la niña una prueba de embarazo, lo cual alarmó a Shane Ray Clifton, quien
obligó a su hija a huir junto a él fuera de la ciudad, lo cual provocó una
persecución de la policía, quien por alerta de las autoridades escolares ya
sospechaban lo que pasaba. Fue en pleno viaje que la pequeña dio a luz.
Cuando la policía capturó al depravado padre, él la
convenció de declarar a su favor en los tribunales, para tratar de evitar una
larga condena. "Te amo papá, te extraño", fue lo que dijo la temerosa
niña en aquella ocasión.
Pero hoy, con 18 años, tomó valor para decir la verdad. “Él
convirtió mi vida en una pesadilla de la que no podía despertarme: me violaba y
golpeaba todos los días durante años. Tenía miedo y dolor” precisó la ahora
adolescente.
“Siempre me pedía disculpas luego de violarme, pero lo
volvía a hacer", dice Shannon, quien añadió que “cuando terminaba, jugaba
con mis juguetes para distraerme. Shane Ray Clifton fue condenado a 15 años de
prisión, la menor pena posible para este caso, salvándose de una posible cadena
perpetua.