"Hemos llamado a la mayoría de las agencias funerarias públicas y privadas, locales comerciales y salas funerarias", destacó Yarmysh.
"Algunos dicen que el lugar está completo", otros "se niegan cuando mencionamos el apellido Navalny", explicó la vocera.
"En un lugar nos dijeron que las empresas funerarias tenían prohibido trabajar con nosotros", detalló.
El anuncio de la muerte de Navalny, quien estaba preso hace tres años, provocó indignación y condenas de las potencias occidentales y de sus partidarios.
Las circunstancias del deceso siguen sin estar esclarecidas y tantos su familia, como sus aliados y varios países, incluyendo Estados Unidos, señalaron como responsable al presidente ruso.
Por su parte, las autoridades rusas han atribuido su fallecimiento a causas naturales.
Según las autoridades rusas, Navalny murió el 16 de febrero en el campo de prisioneros con el nombre no oficial de "Lobo Polar", en la región ártica siberiana de Yamal.
Navalny, debilitado y en régimen de aislamiento en prisión, se desplomó durante un recorrido por el helado patio de la cárcel y murió a pesar de los intentos de reanimación, según las autoridades rusas.
Según el equipo de Navalny, el certificado de defunción menciona causas "naturales".
Su cuerpo fue entregado a la familia el sábado pasado.