"Rescato como la gente me trató, el apoyo es mayor porque intentan sacarme del mal momento deportivo, creo que por esa ayuda jugué un par de games más. Veremos hasta dónde la puedo estirar de esta manera", expresó apesadumbrado Schwartzman.
"No sé lo que está pasando, es como que en los momentos del partido aparecen distintas cuestiones que me hacen hacerlo mal. Este año tenía la ilusión de mejorar, de hacerlo bien y veremos si en los próximos meses puedo encontrar soluciones", concluyó el "Peque".
Por su parte, en la cancha auxiliar número 2 del complejo ubicado en el barrio porteño de Palermo, el argentino nacionalizado italiano Luciano Darderi (76) ratificó su excelente momento y se instaló en octavos de final tras vencer al bonaerense Mariano Navone (117), surgido de la "qualy", por 6-2 y 6-1 en una hora y cuarto de juego.
Darderi, nacido en Villa Gesell y campeón el domingo pasado en el Córdoba Open, jugará en los octavos de final ante el ganador del encuentro que cerrará la jornada del martes entre el argentino Sebastián Báez (30) y el español Bernabé Zapata Miralles (78).
"Viví una semana increíble, recién estoy cayendo. No esperaba llegar tan suelto y bien físicamente, estoy muy contento y espero seguir así en lo que viene", comentó Darderi poco después de su triunfo.
"Significa mucho para mi haber ganado en Córdoba y avanzar acá en Buenos Aires, tenía armado un calendario de Challengers y ahora esto modifica todo pero se que necesito seguir sumando victorias", concluyó Dardei, de 21 años, quien se asegura por el momento ingresar a Roland Garros, el segundo Grand Slam del año a jugarse desde la última semana de mayo en París.
El Argentina Open se juega sobre superficie de polvo de ladrillo, repartirá premios por 728.185 dólares y tiene como máximo favorito al título al español Carlos Alcaraz (2), quien además es el campeón vigente.