Yellen exhortó a realizar una acción conjunta del G7 -Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos, más la Unión Europea- tras evaluar los riesgos, como que desate inestabilidad financiera.
"El G7 debería trabajar conjuntamente para explorar una serie de enfoques: embargar propiamente los activos, utilizarlos como garantía para pedir préstamos a los mercados mundiales", afirmó.
Funcionarios del G7 afirmaron que el grupo se reunirá al margen del encuentro de San Pablo para debatir el apoyo a Ucrania.
Dos años después de la invasión rusa, los países occidentales tienen cada vez más dificultades para seguir proporcionando fondos y armas a Ucrania, que ha advertido que necesita desesperadamente más ayuda.
Occidente congeló aproximadamente unos 397.000 millones de dólares a Rusia, que van desde activos del banco central a yates, propiedades inmobiliarias y otros bienes de oligarcas cercanos al presidente Vladimir Putin.
El sábado, con motivo del segundo aniversario de la guerra, el G7 mantuvo una reunión virtual donde cuestionaron a Irán y China por su apoyo a Rusia en la guerra en Ucrania.
Presididas por Italia, las potencias occidentales señalaron que seguirán aplicando sanciones contra Rusia por la invasión.
Por su parte, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski instó a las potencias aliadas a entregar "a tiempo" la ayuda militar que Kiev necesita para hacer frente a la ofensiva de Moscú.
Ucrania se ha visto debilitada por el bloqueo de la ayuda que quiere ofrecerle el Gobierno estadounidense de Joe Biden por 60.000 millones de dólares debido a pugnas entre demócratas y republicanos en el Congreso.
Por su parte, el G7 llamó "a la aprobación de ayuda adicional para cubrir las necesidades presupuestarias restantes de Ucrania en 2024", sin mencionar explícitamente el bloqueo en Estados Unidos.