"Quién no te quiere oír, no te escucha, ni siquiera si gritas. Quién te quiere entender, te entiende, incluso si no hablas. A veces dónde menos buscamos, es dónde más encontramos y de quién menos esperábamos es de quién más recibimos. Por ello, agradece la gota que colmó el vaso, pues es la semilla del cambio que pedías. Soy de esas personas que les cuesta soltar, pero cuando suelto no hay fuerza atrás. Me autofelicito porque a pesar de todas las cosas que me pasan, aún le echo ganas a todo, aún sonrío, me divierto y olvido. De eso se trata, de brillar hasta con el alma rota. El tiempo siempre te mostrará lo que significas realmente para alguien", agregó.
"Las personas son veloces para juzgar a los demás, pero lentas para corregirse a sí mismo. Un buen sitio es que dos personas se encuentren cuando ni siquiera se estaban buscando. Lo bueno de ser sincero y decir las cosas en la cara, es que disminuyan las sonrisas fingidas. Por eso, no importa cuántos favores hagas, al final te juzgarán por el que no hiciste. Ten presente que el cuerpo necesita descanso. La mente necesita paz. El corazón necesita alegrías. Aprendamos a no descuidar a una persona sólo por el simple hecho de que sabemos que siempre estará ahí. Sabemos que siempre va a estar ahí, quizás deje de estar algún día. Procura entregar lo mismo que te gustaría recibir. Esos que te hacen reír sabiendo que estás por llorar, se merecen todo. Tu vida es ahora, no es más tarde, no será cuando tengas el carro/coche, la casa o el trabajo de tus sueños. Disfruta al máximo porque tu vida siempre será en este preciso momento", finalizó.