“No me la vendió barata, fue a un precio divino. Estaba amoblada con muebles que tapaban la humedad, tapando caños rotos. Yo soy re confiada y no soy arquitecta. Cuando me iba a mudar, ese día se larga a llover y se me cayó el piso de la cocina porque estaba pegadito con Fastix. Ya había pagado, escriturado”. “No me la vendió barata, fue a un precio divino. Estaba amoblada con muebles que tapaban la humedad, tapando caños rotos. Yo soy re confiada y no soy arquitecta. Cuando me iba a mudar, ese día se larga a llover y se me cayó el piso de la cocina porque estaba pegadito con Fastix. Ya había pagado, escriturado”.