El problema es que el fútbol y la política van de la mano. Los rumores cada vez son más fuertes como la debilidad de Tapia dentro del seno del fútbol. ¿Podrá terminar su mandato que vence en 2021? ¿Cuenta con el respaldo popular y dirigencial necesario? ¿Su gestión está bien vista dentro y fuera de nuestro país? ¿Qué pasara si hay un nuevo Presidente de la Nación? ¿La AFA recuperó el prestigio que había perdido con Julio Grondona? Son algunas preguntas que ponen al ex presidente de Barracas Central tambaleando.
A tal punto que a fines de agosto hubo un conclave que genero mucho ruido dentro de la rosca futbolera. Los presidentes de River, Independiente y el vicepresidente de San Lorenzo se reunieron para charlar sobre la actualidad del fútbol en Argentina. Nada más y nada menos que Rodolfo Donofrio, Hugo Moyano y Marcelo Tinelli. Tres pesos pesados, que representan a tres de los cinco clubes grandes. Una posible alianza con mucho peso y muy difícil de superar.
Tapia huele la amenaza y partio rumbo a Milan para sacarse otra foto de peso. Esta vez con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y máxima autoridad del fútbol mundial. Un respaldo del suizo será fundamental para su aspiración de continuar. Los días pasan, las elecciones cada vez están mas cerca y el equilibrio corre cada vez mas peligro.