En ese sentido, desde la agrupación de mánagers se preguntaron: "¿Qué culpa tienen la música en vivo y sus trabajadores sobre el rumbo de la economía? ¿Cuál es el objetivo del presidente cuando cuestiona la inversión de un festival privado como Cosquín Rock? ¿Acaso quiere distraer la atención de la gente de los problemas reales? ¿Acaso al presidente le molesta que trabajemos?".
"La música en vivo asume constantemente riesgos; anunciando, vendiendo y produciendo shows con muchos meses de anticipación sin saber cómo evolucionarán los costos, los que hace mucho tiempo dejaron de ser previsibles. La música en vivo es cultura, trabajo y dignidad. Genera puestos de trabajo que impactan de forma considerable en el PBI: Es imperativo que se reconozca y respalde el trabajo de quienes formamos parte de esta industria, y que se nos trate con el respeto y consideración que merecemos como actores clave en el desarrollo cultural y social del país", finalizaron desde la Asociación.
El último sábado 10, cuando daba inicio el festival, Milei -que luego apuntó mediante republicaciones contra la cantante Lali Espósito en la tribuna adquirida por el magnate Elon Musk- compartió un posteo de un usuario anónimo (bajo el nombre "El Pregonero") que expresaba: "El Cosquín Rock cuesta 4 millones de dólares hacerlo. Quien lo financia?.
La adhesión del mandatorio a aquella opinión provocó la reacción del empresario y creador del Cosquín Rock, José Palazzo, quien también en la ex Twitter le respondió que el evento se lleva a cabo "hace 24 años empresarios privados, con entradas y marcas privadas y esfuerzos personales".
"Además se realiza en Paraguay, Uruguay, Chile, México, EEUU y España. Acá los artistas están en libertad, quédese tranquilo", cerró Palazzo.