La India da una buena noticia sobre el virus que provocó el temor de una nueva pandemia
Es otro caso de zoonosis como el que comenzó en China a fines de 2019. La enfermedad se conoce desde 1990, pero los casos reiterados en la India, país con 1.500 millones de habitantes, causaron alarma. En este caso, se sabe que un murciélago fue el agente de contagio a humanos.
La India dio oficialmente una buena noticia sobre un virus que se desarrollaba de la misma manera que el de la pandemia de 2020. (Foto: A24.com)
Que haya un brote de una enfermedad en un nuevo caso de zoonosis, siempre alarma. Si además, el centro de estos contagios que se propagan es la India, un país con 1.500 millones de personas, es todavía más grave. Así comenzó la pandemia de finales de 2019, aunque esa vez fue en la China. Otro caso de zoonosis, es decir, una enfermedad que salta de un animal a la especie humana.
Pero en las últimas horas, desde el otro gigante asiático, la India, que es ahora el país más poblado en el mundo, llega una buena noticia. Autoridades sanitarias de ese país anunciaron que han contenido un brote del virus Nipah en el estado oriental de Bengala Occidental. El crecimento de los casos de contagio de esa enfermedad fue lo que generó atención y reacciones en varios países de Asia, que reforzaron sus controles sanitarios en frontera y aeropuertos ante el riesgo de expansión de esta infección letal. Su tasa de mortalidad es del 75 % y no hay vacunas.
El Ministerio de Salud de India informó que desde diciembre pasado se confirmaron dos casos de Nipah, y que 196 contactos directos de esos pacientes fueron rastreados, puestos en cuarentena y sometidos a pruebas, todas ellas con resultado negativo. Esto llevó a las autoridades a afirmar que la situación está contenida y bajo vigilancia permanente, con medidas de salud pública en marcha.
A pesar de esta declaración, el brote impulsó a países como Indonesia, Tailandia, Myanmar, Vietnam, Nepal y China a reforzar los controles sanitarios, instalar escáneres térmicos en aeropuertos y requerir declaraciones de salud para los viajeros provenientes de zonas afectadas.
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Cómo comenzó el brote y qué se sabe de los casos
El episodio actual de Nipah se detectó inicialmente en Bengala Occidental, un estado densamente poblado donde las dos personas infectadas - incluidas enfermeras que atendían pacientes - desarrollaron síntomas graves y debieron ser hospitalizadas. Las autoridades rastrearon a casi 200 personas que estuvieron en contacto con ellos y tomaron medidas de aislamiento para prevenir la expansión.
La comparación con el caso de Wuhan y el covid fue inmediata y con mayor preocupación. En Wuhan, la ciudad china, viven 13 millones de habitantes y es la capital de la provincia de Hubei, con 58 millones de personas. En la provincia de Bengala Occidental, la población asciende a 58 millones de personas.
India no es ajena al virus: los primeros brotes humanos de Nipah en ese país se registraron también en Bengala Occidental en 2001 y 2007, causando varias decenas de muertes. Desde entonces, los casos se han concentrado en otras regiones como Kerala, donde brotes en años anteriores dejaron varios fallecidos y evidenciaron la capacidad de la nación para establecer protocolos rápidos de contención.
Si bien algunos informes iniciales hablaron de cinco casos y cientos de confinados, la evaluación oficial determinó que solo dos pacientes dieron positivo y que el brote no se extendió más allá de los contactos cercanos rastreados.
Qué es el virus Nipah y cómo se transmite
El virus Nipah es un patógeno zoonótico - es decir, que se transmite de animales a humanos - identificado por primera vez en Malasia a fines de la década de 1990, cuando causó un brote entre granjeros y trabajadores vinculados a piaras de cerdos. Desde entonces se han registrado brotes esporádicos en distintos países del Sudeste Asiático, sobre todo en Bangladesh e India.
Su reservorio natural suelen ser murciélagos frugívoros, aunque también puede infectar a otros animales como cerdos y, en algunos casos, transmitirse entre personas mediante contacto cercano, secreciones respiratorias o alimentos contaminados.
Características de la enfermedad y síntomas
Una de las principales preocupaciones con Nipah es su alto nivel de mortalidad y el impacto que puede tener en el organismo:
La infección puede producir desde cuadros asimtomáticos y leves hasta enfermedad respiratoria aguda grave y encefalitis (inflamación del cerebro).
Los síntomas iniciales suelen incluir fiebre alta, dolor de cabeza, malestar general, tos y dificultad respiratoria. Esto lleva a confundirla, inicialmente con una gripe y puede demorar un tratamiento que es prioritario.
En casos graves puede progresar a convulsiones, coma y daño neurológico grave, y la recuperación puede ser larga o incompleta.
La tasa de mortalidad estimada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) oscila entre el 40% y el 75%, dependiendo de la respuesta sanitaria y la rapidez de la atención, lo que lo convierte en un virusmucho más letal que el SARS-CoV-2, el agente de COVID-19.
No existe un tratamiento antiviral específico para Nipah; el manejo clínico se basa en cuidados de apoyo para controlar complicaciones y hacer al paciente lo más cómodo posible.
Vacunas, tratamientos y potencial pandémico
Una de las mayores diferencias entre Nipah y la pandemia de COVID-19 es que hoy no hay ninguna vacuna aprobada ni tratamiento específico disponible para Nipah. La ciencia ha estado desarrollando candidatos vacunales y terapias - incluso con investigaciones centradas en anticuerpos monoclonales- pero a la fecha ninguno ha sido licenciado para su uso generalizado.
Esa falta de vacuna o tratamiento específico es lo que convierte al virus en un “patógeno prioritario” para la OMS y una amenaza potencial de epidemias recurrentes, especialmente en zonas donde las condiciones ecológicas y de interacción entre humanos y animales favorecen brotes.
Sin embargo, la transmisión de Nipah entre humanos es relativamente limitada comparada con virus altamente contagiosos como el SARS-CoV-2. Aunque puede ocurrir de persona a persona - particularmente entre contactos estrechos sin protección - no se ha observado que se propague con la misma rapidez o eficiencia que el coronavirus que causó la pandemia de 2020. Pero su potencialidad - por su elevada mortalidad - obliga al control permanente y cada vez que aumenta el número de contagios - sobre todo en poco tiempo - se activan mecanismos de seguridad que llegan hasta la OMS.
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Un murciélago transmite la enfermedad, que puede pasar al ser humano, pero es muy difícil el contagio entre personas. (foto: A24.com)
Respuesta internacional y controles en Asia
La confirmación de casos en India provocó una rápida respuesta de varios Estados asiáticos, que activaron controles similares a los utilizados durante la pandemia de COVID-19 en aeropuertos y puntos de ingreso. Esto incluye escáneres térmicos, declaraciones de salud obligatorias y monitoreo visual de viajeros con síntomas para detectar posibles casos importados desde Bengala Occidental u otras zonas afectadas.
Países como Tailandia, Nepal y Hong Kong también han implementado medidas preventivas adicionales, buscando limitar la llegada de viajeros potencialmente infectados y sensibilizar a la población sobre los síntomas y los riesgos del virus.
No obstante, la OMS ha mantenido la evaluación de riesgo como “bajo” para la expansión sustancial en Asia, subrayando que India ha demostrado en brotes previos su capacidad para contener estas infecciones si se aplican medidas rápidas y coordinadas entre autoridades sanitarias locales y nacionales.
circuito del Nipah
La ventaja tranquilizadora sobre el covid
Como señalamos, su mortalidad es muy elevada. Mucho más que el covid en la etapa en la que no se tenía una vacuna disponible. Pero el Nipah, por el momento, tiene una forma de contagio que le da bajo riesgo para ser una epidemia o peor, aún, una pandemia como la de fines de 2019.
Comparte con el covid-Sars 19 que es una enfermedad zoonótica (salta del animal al ser humano). Pero el ser humano enfermo, no contagia a los demás, salvo casos de una proximidad exrema y a veces ni así. Es decir, se comporta como el Hantavirus (en la mayoría de las variantes), la leptospirosis, la brucelosis o la psitacosis, por ejemplo.
Expertos coinciden en que el riesgo de que Nipah cause una pandemia global similar a la de COVId-19 es bajo. Pero resultan fundamentales las medidas de vigilancia y control de forma permanente.