Carola Labrador, la madre de la niña Candela Sol Rodríguez (11), secuestrada y asesinada en agosto de 2011 en el partido bonaerense de Hurlingham, aseguró a poco del inicio del segundo juicio por el hecho, que nada le va a devolver a su hija, aunque desea "cerrar esta etapa para que ella pueda descansar en paz".








