El 30 de junio, Cristian Pavón vivió su último día como jugador de Boca y, como ya tenía todo arreglado con el Atlético Mineiro, viajó a Brasil para firmar el contrato que lo une con el club Galo por tres años.

Pavón fue presentado en Atlético Mineiro.
El 30 de junio, Cristian Pavón vivió su último día como jugador de Boca y, como ya tenía todo arreglado con el Atlético Mineiro, viajó a Brasil para firmar el contrato que lo une con el club Galo por tres años.
En este contexto, la cuenta oficial de Twitter del estadio Mineirao, donde hace de local el Mineiro, quiso ponerle gracia a la llegada de Kichan al club pero derrapó. El mensaje fue: "Ay mis bebederos", en alusión al escándalo que se originó el año pasado en los vestuarios, entre los planteles de Boca y Mineiro.
Atlético Mineiro se mostró indignado por el chiste y lanzó un comunicado en defensa de su nuevo jugador.
Galo demuestra su indignación con la publicación del perfil de Mineirão en sus redes sociales, poco después del anuncio del delantero Pavón, realizado ayer por el Atlético.
Galo demuestra su indignación con la publicación del perfil de Mineirão en sus redes sociales, poco después del anuncio del delantero Pavón, realizado ayer por el Atlético.
Es inaceptable que el Mineirão juegue un papel así, ante un gran fichaje para el fútbol brasileño, y que valorará los espectáculos, incluso en el propio Mineirão. El perfil del estadio excedió el límite del sentido común y faltó al respeto por el jugador y nuestra institución.
Mineirão debe concentrar sus energías en brindar un mejor servicio a la afición, dentro y fuera del estadio; cuidar el estado del césped; trabajar con las autoridades para buscar soluciones al tráfico caótico; y preocuparse por revisar los altos costos que tienen los clubes para jugar allí, en lugar de buscar el compromiso a cualquier precio, con publicaciones ofensivas e irrespetuosas, que solo devalúan el fútbol de Minas Gerais.