"Rompieron todos los coches, había más de 500 personas en el club y además estaban los chicos de la colonia", continuó su relato notoriamente acongojado, al tiempo que resaltó que a su paso, los violentos "también rompieron todos los coches de los vecinos y las ventanas de enfrente".
"Queremos ayuda, llamamos al 911 pero tardaron un montón para que vengan", dijo el titular de la institución y agregó: "Les pedimos que nos cuiden y nos ayuden, tres veces me prendieron fuego la casa y hasta incendiaron un patrullero", es por eso que señaló: "Les ofrezco que hagan una comisaria en el club, porque ya no damos más"
Para finalizar, Merella admitió: "Tengo angustia porque queremos a los chicos del club y no en la calle. Nosotros le damos de comer abajo del puente, donde está el club, a más de 400 chicos que están en la calle. Necesitamos que nos cuiden, que los metan presos. Ya no se aguanta más la droga y el alcohol. Van a terminar lastimando un chico".