Junto al cadáver, los peritos encontraron una bomba de infusión y diversos medicamentos esparcidos, cuya trazabilidad permitió confirmar que formaban parte del lote de drogas robadas denunciado previamente por el Hospital Italiano. Esta coincidencia técnica unificó la causa de la muerte, presuntamente por sobredosis, con la investigación por el desvío de insumos hospitalarios críticos.
El departamento donde residía Salazar es una unidad de tres ambientes y 85 metros cuadrados, valuada en aproximadamente 425.000 dólares, ubicada en un edificio con vigilancia las 24 horas y registros de ingresos y egresos.
La fiscalía puso especial interés en las medidas de seguridad del complejo, que incluyen cámaras de vigilancia y una habitación de huéspedes, cuyo registro también está siendo revisado.
El objetivo de los investigadores es determinar, mediante el análisis de estas pruebas y del "Sky Club" del último piso, si el anestesista estuvo acompañado al momento de su fallecimiento o si terceras personas pudieron haber alterado la escena.