Personal de la Comisaría Vecinal 14ª se presentó en el edificio y, con una copia de la llave facilitada por la propietaria, ingresó al departamento. Allí encontraron al enfermero sentado en una silla del comedor, con sangre en la boca y sin signos vitales. Médicos del SAME confirmaron el fallecimiento y señalaron que no había indicios de violencia.
Durante la inspección del inmueble, los efectivos secuestraron varias ampollas, una jeringa y un guante descartable. Entre los medicamentos hallados había Propofol, Lidocaína, Difenhidramina, Dipirona, Hioscina, Fentanilo, Diclofenac, Clonazepam, Midazolam, Dexametasona, Adrenalina, Haloperidol, Metoclopramida, Diazepam, Ketorolac, Cloruro de potasio, Ceftriaxona, Penicilina y Succinilcolina.
Los investigadores consideran estos elementos relevantes y analizan una posible conexión con las llamadas “Propofest” o “viajes controlados”, causa en la que hay dos médicos imputados. Además, en el departamento se incautaron tres teléfonos celulares, documentación personal y tarjetas del fallecido.
La causa, caratulada como averiguación de causales de muerte, quedó a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21, conducida por el fiscal Carlos Vasser.