Desaparecido el 5 y hallado el 7 de octubre de 2006, el hecho conmocionó a toda la localidad de Mercedes, en Corrientes. Sin embargo, los escabrosos detalles y su tormento se conocieron en todo el país.
Según se conoció durante el juicio, el pequeño fue torturado durante horas: tenía quemaduras de cigarrillos y cortes. Los participantes del rito tomaron vino y sangre del pequeño en copas y luego se sucedieron los abusos y los golpes, que finalizaron con el degüello del niño.
Por este atroz hecho, López, junto a Yolanda Martina Ventura, Esteban Iván Escalante, Jorge Carlos Alegre, César Carlos Alberto Beguiristain (“Carlitos”), Claudio Nicolás González (“El Porteño” o “El Brujo”), Osmar Aranda, Ana María Sánchez y Daniel Alegre; fueron encontrados culpables por “homicidio triplemente calificado por haberse cometido con ensañamiento, alevosía y con el concurso de dos o más personas en concurso real con el delito de abuso sexual con acceso carnal y con el delito de privación ilegítima de la libertad”.
En 2011, López, quien habría llevado engañado al pequeño desde la terminal de ómnibus donde vendía estampitas, hacia su muerte, había sido absuelta. Sin embargo, apelaron la sentencia y en 2012 fue revertida por Casación, quien le impuso la prisión perpetua.