En el lugar del crimen, la Policía Bonaerense desplegó seis patrulleros. Sin embargo, los ánimos se caldearon durante la tarde, cuando un grupo de vecinos increpó a la esposa de Moreno, Liliana, acusándola de complicidad. Entre insultos y piedrazos, la mujer tuvo que ser escoltada por efectivos policiales en un móvil de la fuerza.
Declaraciones de la esposa
En diálogo con la prensa, Liliana defendió a su marido, asegurando que "es más bueno que el pan". También afirmó que no presenció el hecho: "No escuché música, no lo vi salir con el arma, pero sabía que la tenía".
Según Liliana, Moreno solo intentó evitar que Díaz dañara una reja de un kiosco cercano: "Le pidió que se retirara porque estaba rompiendo la reja y quería robar al comercio". La mujer insistió en que su esposo no tenía conflictos con los vecinos y que todo fue un accidente: "Él disparó porque no tenía opción, no salió dispuesto a matar".
La resolución judicial y los resultados de las pericias serán claves para esclarecer el hecho y determinar el futuro del acusado.