La investigación deberá determinar qué medicamento recibió, en qué dosis y si tuvo alguna relación con su fallecimiento. Después de recibir la inyección, Marcos abandonó el hospital por sus propios medios y emprendió el regreso a su vivienda acompañado por Antonio.
Marcos Fabián Erise tenía 43 años y había acudido a un centro de salud de Chubut. (Foto: generada por IA)
Sin embargo, durante el trayecto comenzó a experimentar dificultades para continuar caminando. De acuerdo con el testimonio de su hermano, se mostraba agitado y necesitó detenerse varias veces para descansar.
La situación se agravó cuando llegaron a una plaza del barrio, ubicada a unos 100 metros de la casa familiar. En ese lugar, Marcos le pidió agua a Antonio, quien decidió acercarse a la vivienda para buscar una botella. El hombre tardó aproximadamente cinco minutos en regresar.
Cuando volvió, encontró a su hermano sin vida. Desesperado, Antonio intentó comunicarse telefónicamente con el hospital para solicitar asistencia, pero aseguró que nadie respondió sus llamados.
También denunció que la ambulancia demoró alrededor de 30 minutos en llegar y que los primeros en presentarse fueron efectivos policiales que patrullaban la zona. El testimonio del hermano se convirtió en uno de los elementos centrales para reconstruir lo ocurrido entre la atención médica y la muerte de Marcos.
La familia denunció lo ocurrido y pidió una autopsia
Tras el fallecimiento, Lorena Erise, hermana de la víctima, se presentó en la comisaría para radicar una denuncia y solicitar que se investigara la atención recibida por Marcos. Al día siguiente, acudió personalmente al hospital para pedir explicaciones sobre el procedimiento médico realizado durante aquella noche.
Los familiares solicitaron que se practicara una autopsia antes de sepultar los restos, con el objetivo de conocer las causas de la muerte. Además, esperan los resultados de los análisis toxicológicos, que permitirán establecer qué sustancias estaban presentes en el organismo y aportar información relevante para la investigación.
Otro de los puntos que consideran fundamentales es el análisis de las cámaras de seguridad del hospital y de la vía pública. Las grabaciones podrían ayudar a reconstruir los últimos movimientos del hombre, desde su ingreso al centro de salud hasta el momento en que se descompensó.
Por el momento, no está confirmado que exista una relación causal entre la inyección que recibió y su fallecimiento. Esa circunstancia deberá ser determinada mediante los estudios médicos y las pericias correspondientes.
Quién era Marcos Erise, el hombre que murió en Dolavon
Marcos Fabián Erise tenía 43 años y era conocido por buena parte de los vecinos de Dolavon, la localidad chubutense donde había nacido y crecido junto a su familia. Su hermana Lorena lo recordó como una persona alegre, sociable y muy querida por la comunidad.
Según contó, Marcos cobraba una pensión por discapacidad y disfrutaba de actividades cotidianas como escuchar la radio, cantar y conversar con las personas que encontraba por la calle. Su muerte provocó un profundo dolor entre sus familiares y allegados, quienes todavía buscan respuestas sobre lo sucedido.
Sus restos fueron sepultados el miércoles 7 de octubre en el cementerio municipal de Dolavon, mientras la familia continuaba reclamando el esclarecimiento del caso. La causa del fallecimiento continúa sin establecerse y los resultados de las pericias serán determinantes para conocer qué ocurrió durante los últimos minutos de Marcos.