Romina, de 32 años, a los gritos y desesperada, ahuyentó al depravado y llevó a su hijo al hospital, donde los estudios determinaron que tenía lesiones en la zona anal. Luego, se dirigió de inmediato a hacer la denuncia en la Comisaría N° 4 de Quilmes.
"Hice la denuncia pero lo largaron a las pocas horas porque es menor. Este pibe es un degenerado que le arruinó la vida a mi hijo. Hablé con otros vecinos y me enteré que no es la primera vez que hace estas aberraciones. Hace dos meses le hicieron una denuncia por abusar de una nena y por violar a un perro. Estamos muy impresionados, no puede estar libre. Tenemos mucho miedo", agregó la mujer.
Los vecinos del barrio cortaron la avenida San Martín y la calle 882, prendieron fuego cubiertas y escribieron "violín" con pintura blanca en la pared de la casa del acusado. "Los familiares lo cubren, no entienden que es un enfermo que no puede estar en libertad. Nadie está a salvo mientras que este tipo esté caminando por las calles junto a nosotros. No vamos a parar hasta que se haga justicia", concluyeron.
Fuente: Cronica