DESAFÍO. Con lucidez, Fontanarrosa analiza el momento que atraviesa el rugby femenino en Argentina: “En los últimos nueve años creció tremendamente, muchísimo. En algún momento se estancó en el nivel de juego y creo que ahora con el trabajo de juveniles tiene que volver a impulsarse. El desarrollo tiene que partir de los clubes”.
EUROPA. Fontanarrosa es la tercera rugbier argentina en jugar en tierras europeas. La precursora fue Gabriela Ptak, que hizo experiencia en Alemania, y la segunda fue Sofía Vie (ver letra “F”), que jugó en Francia.
FRANCIA. Isa decidió irse a Europa este año porque sintió que era tiempo de animarse y probar algo nuevo. “Hace un par de años que había tenido la idea. Después quedó en la nada. Este año después de mi segunda lesión de cruzados de la rodilla dije ‘Es el momento’. Tengo una amiga (la jugadora Sofia Vie), que esta hace unos años viviendo en Francia y me dio una mano, entre tantas”
GLORIA. Todos los sueños de Isa están vinculados a la selección argentina femenina, que comparte apodo con el equipo masculino. “Mis objetivos son volver al seleccionado y estar en Tokio 2020. O en un Mundial de Seven. O que en Argentina se juegue con un seleccionado de 15”, sostiene.
H. La letra que simboliza a los palos en el rugby sirve para comentar que Isabel es la máxima anotadora de tries del seleccionado argentino de seven. Además, tuvo el gusto de anotar el primer try del seleccionado argentino en el Circuito Mundial de Seven.
INSTAGRAM. Su cuenta es @fontanarrisa, aunque comenta que nada tiene que ver con el libro del Negro que lleva el mismo nombre. En su caso, es un juego de palabras que mezcla su apodo (“Isa”) con su apellido.
JUEGOS OLÍMPICOS. El rugby femenino argentino nunca fue olímpico y el sueño de estar en Tokio 2020 no se los quita nadie a las chicas. Isa contextualiza el panorama para que eso se cumpla: “En el último Sudamericano estuvimos muy cerca de Brasil y logramos jugar un rugby de mayor nivel. Brasil nos ganó con un try en la última pelota. Lamentablemente, las brasileñas son nuestra manera de cuantificar el lugar en el que estamos. Para acceder a los grandes torneos, hay que ganarles a ellas”.
LONS. El equipo de Isabel juega en la Elite 1, el Top 16 en Francia, y demanda una exigente preparación. “Todos los días son distintos. Hay días en los que a las 7 de la mañana hago gimnasia. A las 9 entro a un Instituto de coach deportivo para validar mi formación de profe de Educación Física. A la noche tengo entrenamiento en el club, ya sea rugby o físico. Hoy, por ejemplo, fui a boxeo, como un estímulo más", detalla.
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MAMÁ SUSANA. Es uno de los cuentos de Fontanarrosa que más presente tiene Isa. Incluido en el libro “Negar todo”, el relato alude a Susana Fontanarrosa, madre de Cristobal Colón. “El Negro cuenta que en nuestra familia, los Fontanarrosa, reclamamos un derecho por tener ese apellido. Es algo que nos identifica”, cuenta la jugadora.
NEGRO. “No me preguntaron tantas veces como alguien puede pensar por el parentesco. El Negro era primo hermano de Tato, mi papá. Berto, el padre del Negro, era hermano de mi abuelo Elías. Mi abuelo era rosarino, pero se fue para Tucumán y por eso el contacto de mi viejo con el Negro fue más de chicos que de grandes. Al irnos perdimos contacto”, cuenta Isa sobre su vínculo sanguíneo con el fallecido escritor.
OPERACIONES. Isa superó dos roturas de ligamentos cruzados. En 2015 se lesionó la rodilla derecha y el año pasado la intervinieron por la misma lesión en la izquierda. Pese a la cantidad de meses que debió permanecer inactiva, nunca perdió la motivación ni el foco.
PREJUICIO. “Creo que no lo sufrí un poco porque no le llevo el apunte. No le doy importancia a la opinión de la gente. Pero sí te afecta en el día a día porque no tenés igualdad de oportunidades. Te afecta si el club te trata distinto, si la Unión te trata distinto, si nos falta competencia y si no están los recursos para esa competencia, la difusión, la prensa”, opina sobre las miradas de reojo por ser mujer y jugar al rugby.
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QUIEBRE. “En el rugby femenino argentino de juega solamente Seven. Ahora con 30 años estoy aprendiendo a jugar rugby 15. En todo Sudamérica, salvo casos puntuales, es Seven. Y además de levantar el nivel de las juveniles, que se llegue a jugar 15 es también una meta. En la transición, es más fácil pasar de 7 a 15 que al revés. Hay menos espacio, pero más tiempo. El Seven es mucho más técnico y cuando vas al 15 te das cuenta que no es tan difícil”, grafica Isabel.
RUGBY. El deporte de su vida llegó por medio de la carrera de Educación Física. “En 2009, el profesor de la cátedra de rugby, David Rufino, hoy Oficial de Desarrollo del rugby femenino en la UAR, nos invitó a Cardenales, que le estaba abriendo las puertas al rugby femenino”, cuenta Isa.
SOBRINA. Martina tiene 4 años y es una de las personitas fundamentales en la vida de la Puma. “Es mi sobrina, la hija de mi hermana mayor. Mi única sobrina directa. Es a quien veía todos los días, la que estaba siempre. A partir de su llegada es que entendí la preocupación que sienten los padres de que te pase algo. Como que uno descubre el miedo".
TRABAJO. La estadía de Isabel en Francia también contempla una faceta laboral vinculada a Lons. Los sábados colabora con el equipo juvenil femenino en la parte de análisis de video. Es una buena manera de conocer aún mejor al club y a las jugadoras al tiempo que ayuda en el desarrollo deportivo de las chicas.
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Diario La Gaceta de Tucumán
ÚNICA. Fontanarrosa es la primera rugbier tucumana que llega al rugby europeo. De hecho, es apenas la tercera argentina en llegar (ver letra “E”). La wing es uno de los máximos orgullos de “Las Purpuradas”, apodo que recibe Cardenales por el color de camiseta.
VOLEIBOL. Antes de dedicarse al rugby, Fontanarrosa practicó atletismo y voleibol. “Al vóley le debo haberme dado muchísimo de lo que soy como deportista. Disciplina, responsabilidad, una base de entrenamiento”, comparte sobre su pasado.
WING. Su posición natural es la de wing, pero la realidad es que pasó por todas las posiciones. Incluso ahora, en Francia, se prepara como medio scrum. “Acá empecé a entrenar de fullback, pero jugué de 12, de 10 y de 9. Y creo que el Top 16 lo voy a jugar de 9. En Seven es distinto porque jugás más por roles que por posiciones. Ahí me tocó jugar de wing, hooker, de primera lines”, explica Fontanarrosa.
YERBA. Sin contar a los afectos, lo que más extraña Isa es el condimento esencial, aunque recientemente encontró cómo proveerse. “Me cuesta comprar yerba. De casualidad un día encontré un local chiquito donde venden un par de cosas chinas. Venden dos marcas argentinas, pero que no sé por qué vienen con letras chinas. Creo que son de exportación”, revela.
¡ZUUUMMMM! La velocidad es una de las máximas virtudes de Isa. ¿Qué más? “Me entrego, tengo entrega y hago todo lo posible para que el equipo gane y esté bien”, responde con humildad cuando se le pregunta sobre sus fortalezas. En su cuenta de Twitter, Isa tiene como imagen de perfil una caricatura suya con un correcaminos al lado que le dedicó el diario “La Gaceta” de Tucumán en una nota. Todo un símbolo.