Buenos Días América

"Garganta profunda": Los peores furcios de los políticos de todo el mundo

A raíz del furcio de Alberto Fernández al decir "garganta profunda" en vez de "garganta poderosa", un repaso por los peores furcios de los políticos de todo el mundo.
Garganta profunda: Los peores furcios de los políticos de todo el mundo

"Garganta profunda": Los peores furcios de los políticos de todo el mundo

Un informe de Buenos Días América realizado por Darío Mizrahi en el ciclo que conduce Antonio Laje por América Tv y A24 recopiló los peores furcios de políticos de todo el mundo. El compacto nació por el que cometió Alberto Fernández al decir "garganta profunda" en vez de "garganta poderosa", durante un acto de la semana pasada.

El primer que mostraron fue el de José Luis Rodríguez Zapatero en 2009, ex presidente de España, quien dijo: "Hay un gran incremento de turistas españoles hacia Rusia. Estamos en una cifra de 500 mil turistas al año. Por tanto, hemos hecho un acuerdo para estimular, favorecer, para follar... ¡perdón para apoyar ese turismo!".

Luego se puso a aire el de Guillermo de Holanda, cuando aún era príncipe y quiso decir una frase en mexicano: "Camarón que se duerme se lo lleva la chingada".

También mostraron a un concejal peruano cuando juraba en su cargo que dijo "por Dios, por la plata... por la patria".

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Sin duda alguna, uno de los más fuertes es el de Nicolás Maduro: "¡Multiplicarnos... así como Cristo multiplicó los penes... perdón, los peces!".

Garganta profunda: El furcio de Alberto Fernández

El presidente Alberto Fernández protagonizó un nuevo blooper durante el acto de este martes en Casa Rosada al confundir el nombre de la revista de cultura villera Garganta Poderosa con Garganta Profunda, termino al que se lo suele relacionar con el sexo oral o también asociar con el apodo del espía del FBI, que filtró todos los secretos del caso Watergate.

El furcio del mandatario se produjo mientras respaldaba a las organizaciones sociales, luego de las críticas que expuso la vicepresidenta Cristina Kirchner, en la celebración del Día de la Bandera. “Mi eterna deuda de gratitud con cada una de esas organizaciones; ahí veo al compañero de garganta profunda. Cómo él, miles", indicó.

De inmediato, Fernández reaccionó y continuó: "No, de garganta poderosa, poderosa, poderosa... Bueno, profunda también porque en esa revista nos enseñaron varias cosas ocultas”.

Los dichos del presidente causaron algunas risas cómplices y otras caras de asombro entre los que estaban presentes este mediodía en el Museo del Bicentenario, entre ellos el Nobel Adolfo Pérez Esquivel quien acompañó al mandatario en el lanzamiento del III Foro Mundial de Derechos Humanos que se realizará en CABA en 2023.

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Garganta Profunda: la tragedia de su protagonista, Linda Lovelace

El furcio de Alberto Fernández al confundir a la revista Garganta Poderosa con Garganta Profunda, reavivó la historia trágica de la película pornográfica de los años 70.

En 1972, Garganta profunda, una pequeña película pornográfica casi amateur, se convirtió en un éxito sin precedentes que superó en taquilla a grandes producciones como Cabaret y Shaft y convirtió el acto furtivo de asistir a una proyección clasificada X en el acontecimiento social al que había que asistir para no quedarse fuera de las conversaciones.

¿Y quién era la persona en el centro de aquel fenómeno? ¿Quién era la dueña de aquella garganta profunda y prodigiosa? Linda Lovelace.

Había nacido en el seno de una familia de clase trabajadora. Hija de un policía, creció en Yonkers, Nueva York, donde asistió a una escuela católica.

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Fue mamá en 1969, cuando tenía 20 años, pero su madre la convenció para que diera al niño en guarda hasta que estuviera preparada para cuidar de él, según relató ella misma en su autobiografía, Ordeal (“calvario”, en inglés).

Más tarde, descubrió que su madre en realidad había dado al niño en adopción, y nunca más volvió a verlo. Su familia se mudó luego a Florida, pero ella regresó a Nueva York en 1970. Allí sufrió un grave accidente de coche, lo que la obligó a regresar a casa de sus padres en la Florida para recuperarse.

Durante la convalecencia, conoció a Charles “Chuck” Traynor, se enamoró rápidamente y él le prometió convertirla en una estrella. Él era 13 años mayor que ella y la joven quería irse de la controladora casa de sus padres y ser libre. Pero eso justamente es lo que menos sería, según relató años después.

Él la inició en la prostitución al mismo que la probaba como actriz en cortos pornos clandestinos, de bajo presupuesto y de baja calidad.

Traynor ya estaba inmiscuido en la industria y la convenció para ser la protagonista Deep Throat(Garganta Profunda). Como apenas tenía 21 años y comenzaba su carrera, le pagarían sólo 1.200 dólares, que tampoco recibió ella sino Traynor.

En la década de 1970, la sexualidad aún era un tabú y la industria del porno trabajaba a escondidas pero Garganta Profunda fue la película que rompió ese cascarón y debutó en la pantalla de los cines comerciales. Era sexo explícito, pero a diferencian de otros largometrajes del género, tenía guión, historia, argumento, locaciones y era divertida. Alcanzó récords de público y de ventas de copias en video.

Llegó a tener una crítica en The New York Times, que la definió como “porno chic”, lo que le dio cierto estatus y aceptación en más sectores de la sociedad. Grupos feministas levantaron su bandera como ejemplo de una mujer que se atrevía a disfrutar del sexo libremente y sin tapujos. Pero detrás había una historia hasta entonces desconocida.

Al mismo tiempo, los ojos del mundo se centraban en Linda. Lo había conseguido, ya era una actriz famosa, aunque no precisamente como hubiera querido, pero detrás de esa falsa bandera de liberación sexual femenina que se alzaba en el filme, de alguna manera podría decirse que representó el derecho de las mujeres a los orgasmos, pero en su propio mundo personal había un infierno. Lo que ella reveló muchos años después como una “esclavitud sexual”.

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Traynor era un hombre violento y controlador que la obligó a volver a Nueva York, donde se casó con ella y se convirtió, también, en su proxeneta. La golpeaba un día sí y otro también.

Entre los episodios sórdidos que vivió a su lado relató que él le pidió que lo ayudara a administrar el negocio de la prostitución, y cuando ella se negó, la golpeó. Consideraba que maltratarla físicamente lo excitaba. Cuando salía con otras personas, él le decía que no hablara y ella tenía que pedirle permiso para usar el baño. La golpeó la noche anterior a su boda y durante el rodaje de Garganta profunda.

Después de que ella lo dejó, Traynor amenazó con dispararle al hijo de su hermana si ella no regresaba. Sin embargo se armó de valor y lo denunció.

En su biografía reveló que durante los rodajes Chuck solía llevar una pistola en el bolsillo y apretaba el gatillo de forma que ella pudiese oírlo, a modo de advertencia por si no resultase suficientemente convincente delante de la cámara.

Antes de Garganta Profunda, con Traynor había filmado cintas cortas como Dogarama -donde presuntamente había tenido sexo con un perro- (1971), Peeverted (corto) (1971), Nudo de la madera (corto de 1971), Gomorrahy (corto 1972).

Cuando se separó de Traynor reintentó hacer otras cintas sin éxito alguno, entre ellas están: Las confesiones de Linda Lovelace (1974), Garganta Profunda Parte II (1974) como la enfermera Lovelace, Linda Lovelace para presidente (1975).

La salud tampoco la acompañó. Una hepatitis la llevó a someterse a un trasplante de hígado, y afirmó que la silicona que se inyectó para aumentarse los pechos -por imposición de Traynor-, le produjo cáncer de mama.

En su grito de liberación final, dejó atrás a Linda Lovelace y volvió a llamarse Linda Susan Boreman, de quien había huido años atrás.

Este 10 de enero habría cumplido 72 años, sin embargo el 3 de abril de 2002, Linda volvió a sufrir un accidente automovilístico, pero esta vez no se recuperó de las heridas, tras estar varios días en coma falleció el 22 de abril a los 53 años. En sus últimas horas estuvo acompañada por sus hijos y por su ya ex marido Larry Marchiano con quien seguía manteniendo una gran amistad. Como si fuera el final de una película, tres meses después, su ex esposo Chuck Traynor murió también, pero de un infarto.

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