Si el dictamen llegara a estar hoy, la sesión se podría hacer jueves o viernes. Si no, se seguirá postergando.
Las negociaciones cruzadas de La Libertad Avanza con la oposición dialoguista siguieron frenéticamente todo el día de ayer. Básicamente se busca convencer a los bloques de Hacemos Coalición Federal, el PRO, la UCR e innovación.
En qué cedió el Gobierno
El lunes por la mañana envió un predictamen que cuenta con 523 artículos en lugar de 664.
El texto saca todos los capítulos más polémicos, reduce a 1 año la delegación de facultades, limita el aumento de las retenciones y de las privatizaciones.
Además establece una nueva fórmula de movilidad jubilatoria que regiría desde abril e indexaría por inflación. El problema es que hasta marzo la fórmula que se aplica es la actual, que es en base al aumento de salarios; los sueldos estarán planchados al menos hasta abril por lo que los jubilados perderían 50% de su poder adquisitivo. La oposición no acepta ese esquema.
El otro punto conflictivo tiene que ver con las retenciones. Los gobernadores de provincias productivas no están dispuestos a ceder sus votos si se aumentan retenciones. Si bien se quitó este gravamen a algunas economías regionales, quedan todavía impuestos a exportaciones y cereales como la soja.
Aunque la negociación avanza en carriles acelerados, parece dificil que todo se pueda dictaminar esta misma noche. Los puntos de desencuentro son grandes.
En algún momento, sin embargo, la Libertad Avanza puede llamar a firmar y jugarse a tener el dictamen de minoría. Ahí empieza un juego diferente donde las negociaciones se prorrogarán hasta la sesión.