“No lo hice por un impulso, sino para mostrarle a Manaos, a Brasil y al mundo que el dinero no puede comprar todo. No lo hice por mí sino por todas nosotras, porque sabíamos que la familia de Carolina le había comprado el título”, reveló el pasado sábado.Ante esta situación, Toledo no atinó a hacer nada, mientras el resto de las competidoras intentaba hacer que Sheislane se detenga.“Ya está, ya pasó. Lo importante es que me gané el derecho de representar a mi estado”, convino Toledo, quien ahora competirá por ser Miss Brasil.